viernes, 8 de abril de 2016

SUEÑOS

Está siendo muy liberador, escribir cada día este blog. Lo hice como un ejercicio de introspección y a la vez mostrar una experiencia de vida que quizás pudiera ayudar a alguien; aparte de la humana necesidad de dejar cierta inmortalidad de mi vida, como dije en la presentación.
Pero ayer,  una de esas semillas de las que escribí, me hizo un análisis del texto del que no era nada consciente y que me ha hecho reflexionar que en estos pensamientos de mi vida diaria, de lucha, de superación, de ánimos y desánimos, de subidas y bajadas...de poner en palabras la multitud de sentimientos  que nublan mi cabeza, no había lugar para los Sueños. Ella nombró las palabras futuro y esperanza, y se podría explicar su ausencia, especialmente de la primera, por la necesidad vital de estar siempre en el presente. Creo que siempre guardo la esperanza porque creo que seguiré aquí mañana, y utilizó las palabras finales como la expresión del triunfo diario que realizó frente a él miedo atávico a la muerte que me persigue constantemente. Mi esperanza es la victoria.
Lo que verdaderamente me di cuenta, que en esa lucha había descartado por completo los sueños, y el único sueño de mi existencia consistía en el mañana. Y yo me pregunto ¿debo seguir soñando?. Y lo que me ha sorprendido es que no lo se. Focalizas tanto la vida en esta enfermedad y en lo que conlleva física y mentalmente, que no dejas espacio para soñar. 
¿Tengo sueños aparte de los ligados a la superación del Cancer? Ahora no, los he borrado de mi vida, como si fueran algo nocivo, que enturbiara mi delicado equilibrio mental.
No tengo sueños, pero si deseos de cumplir, como las listas que se hacen "antes de...". Viajar a los Páramos de York y contemplar los paisajes que he visualizado en mis amados libros de las hermanas Bronte, ver una aurora boreal,  el musical de Los Miserables en Londres, escuchar música celta en un pub de Dublín, ver el Pacífico, viajar a Australia y Nueva Zelanda, una Navidad con nieve, comprarme un violin... son pequeñas cosas que almacenamos en nuestra mente, y que déjamos ahí. Algunos se cumplen  y otros,  como deseos, llenan nuestra alma como expectativa futura. Sueños y Esperanza.
Ahora todo ha cambiado, porque estoy atada a un tratamiento, mi vida está comprendida en períodos de 21, y lo que ocurre entre dichos períodos es físicamente  imprevisible. Porque cada vez que me pongo el tratamiento no sé cómo voy a reaccionar . Y también es lógico pensar que un tratamiento indefinido de este tipo cada vez actúe más negativamente en mi cuerpo, la acumulación del mismo acarreé mas efectos nocivos. ¿Porqué sino cada poco tiempo tengo que hacerme ecocardiograma?....pues por eso no tengo sueños, porque sé cuál es el futuro aunque todavía pulule por esta tierra durante muchos años. Si, por eso no tengo sueños y no pienso en el futuro. Soy feliz  con mi mañana.
Un día más y sigo siendo feliz. Sé que mañana saldrá el sol en mi vida, y espero y deseo que la música que sale de la criatura que más quiero en este mundo inunde mi alma y me permita contemplar la belleza de la  persona que es y será. Si hay un deseo, un sueño, un futuro en mi vida solo pido ese.