lunes, 25 de abril de 2016

ESENCIA

Hoy he leído dos pequeños textos que me han dado dos reflexiones muy diferentes, pero que en esencia son un compendio de todo lo que estoy experimentando en este momento.
Me voy a quedar con un párrafo que leí esta mañana mientras tomaba mi dosis diaria de sol, del libro de Irene Nemirosvsky "Suite Francesa":
"Felices o desgraciados, los acontecimientos extraordinarios no cambian el alma de un hombre, sino que la precisan, como un golpe de viento que se lleva las hojas muertas y deja al desnudo la forma de un árbol, sacando a la luz lo que había en la oscuridad y empujan al espíritu en la dirección en que seguirá creciendo".
Me gustó este párrafo porque mi reflexión me llevó a una pequeña dosis de vanidad, pero a la vez veía un nuevo punto de vista en este camino de redescubrimiento de mí y de la vida en general. Siempre he considerado este paso por la enfermedad como un cambio en mi modo de percibir de experimentar lo que me ocurría tanto en mi interior como una nueva manera de ver las cosas. Era como un cambio hacia otra persona. Pero este párrafo me ha hecho reflexionar que el cambio es hacia dentro, te deshaces de aquello prescindible y al final queda la esencia de lo que eres. Es esa esencia de ti misma la que ve la vida de otra manera. De ahí la vanidad, descubro que soy una buena persona, porque admiro la sencillez de los demás, porque ahora disfruto con la felicidad de otros, me alegran la risa, la cotidianidad, la empatía se me hace más clara. No quiere decir que antes no fuera así, sino que ahora todo quedaba más limpio, más espureo, ahora me doy cuenta de cuál es mi verdadero yo y es una idea bonita, porque en este mundo de dolor, de apatía, de cansancio que conlleva la enfermedad, ayuda un poco la falta de humildad y reconocer que mi yo que renace es un buen yo, un buen ser humano. Y esa idea es grande.
Si es verdad el hombre se mide en los acontecimientos extraordinarios, y más me hubiera valido haber sido igual que antes y no pasar por esto para desprenderme de las oscuridades, de las hojas muertas. Pero bien venido sea si con ello mejoro como persona, quizás ese sea la finalidad de la existencia humana, ser mejores. Quizás todo sea un espejismo, porque el mundo es más cruel y sigue habiendo acontecimientos extraordinarios cada día....la esperanza nunca se pierde.
Un día más, esperando el sol de la mañana, que me ayuden a seguir desprendiéndome de las hojas muertas de un árbol que quiere introducir sus raíces más profundamente en la tierra.