viernes, 30 de diciembre de 2016

UN AÑO QUE TERMINA

Hace tiempo que no hago una entrada en el blog. No sé por qué. Supongo que la rutina y la estabilidad se han instalado en mi vida... o eso creo. Hoy haré la última entrada de este año, aunque el sentido de pasar de un un año a otro para mí no tiene importancia al haber interiorizado "vivir el momento", moldear mi tiempo en un "día a día". Desde marzo que empecé este diario, han pasado tantas cosas, buenas y malas, positivas o negativas. No importa, me quedaré con lo bueno, aunque soy ya hija de mi pasado.
Este año he aprendido a Vivir, a saborear los momentos, disfrutar de las sucesivas instantáneas fotográficas de mi vivir diario. La vida es una película, hecha de continuas fotografías y he intentado, en la medida de lo posible, centrarme en cada una de ellas, sin tener perspectivas o ángulos, no me importaba la historia, lo que tenía que pasar pasaba. Sentarme en mi sillón, sentir el sol, contemplar la lluvia, leer, esperar en consulta tranquilamente charlando, estar en mi sillón de quimio pasando el rato... han sido mis momentos vividos. Así no hay perspectivas y proyectos de futuro, no te creas frustraciones pues no esperas nada. Sólo vives haciendo lo que tienes que hacer, sintiendo lo que tienes que sentir. El tiempo pasa y yo sigo viviendo, eso es lo importante: el objetivo es estar; no importa las formas de lograrlo.
He aprendido la palabra desprendimiento. Amar la vida implica que más allá de ella ¿qué tenemos? Nada. Tenemos capas sobre capas de cosas y hechos insustanciales, inservibles, escondiendo en su interior el mayor tesoro que podemos tener: vivir. Cuando tocamos suavemente la mortalidad, se nos abre el telón de este gran teatro que es la vida y sentimos el tiempo perdido sin haber entendido que el mayor valor que tenemos está delante de nuestros ojos. Pero no debemos llorar por lo perdido sino disfrutar del presente y apreciar y disfrutar con lo adquirido. Todo sobra. Abrimos los ojos a las verdaderas personas que nos aman y se quedan a nuestro lado, apreciamos lo que materialmente tenemos y damos cuenta de que sólo salud necesitamos. 
He aprendido la fortaleza, la persona luchadora que soy, la capacidad de capear temporales, de estar en medio de la tormenta y mantener la calma. Esto no implica que haya tenido mis momentos, que el ánimo se fuera y pensará que era mejor que todo pasara rápido y sucediera ya. Pero al día siguiente empezaba la locomotora a tirar del tren, con empuje y fuerza, mucha fuerza. Estoy agarrada firmemente a la vida y quiero disfrutar de ella en la tranquilidad en la que estoy instalada.
Este año han pasado muchas cosas en mi vida, pero me quedo con lo aprendido, con las personas que me quieren y yo quiero, con los reencuentros vividos. Me quedo con mi Sol que cada día anunciaba que seguía, con mi espíritu que luchaba contra negros pensamientos, con mi calma en los duros momentos. Pero como empecé al principio, para mí no existe el año solamente el día a día. Hoy, ahora, en este mismo instante es lo que vivo y me importa. El pasado quedó atrás y el futuro no existe, ahora mismo sigo, estoy y soy ¿hay algo más?. Día a día. Seguimos con esperanza.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

TRANQUILIDAD

Los días de este otoño lluvioso están a punto de acabar, llegará el invierno y el año completará sus días y otra vez volveremos a empezar. Pero eso sería si yo siguiera siendo como era antes...pero no, ahora mi tiempo lo mido en momentos, en instantes de aquello que realizó, poniendo mis pensamientos en las acciones que llevo a cabo: Atención Plena. Otro invierno llega pero para mi siempre es el primero, al igual que cada amanecer de un nuevo día, es eso siempre nuevo: el primer día de mi vida.
La tranquilidad, el sosiego con los que pasó mis días, sin duda tiene también que ver con la mejora física que estoy poco a poco experimentando. Quizás la rotación del cuello llegue a ser imposible (la fragilidad del mismo también me lleva a controlar los movimientos que pueda realizar), pero el resto mejora casi por momentos. Físicamente no me encuentro tan bien desde ... bueno no importa, estoy físicamente estupenda; apenas podía andar, iba con bastón, no tenía apenas movimiento y sólo había dolor y ahora... ahora me encuentro sin nada de lo anterior, libre, diferente y lo estoy disfrutando. 
Desde que me comunicaron que iba a recibir esta nueva quimioterapia, tuve una gran esperanza como bien escribí en aquella entrada. El optimismo, la esperanza, la comprensión de lo que es vivir, todo ayuda. No importa el futuro, bien sabéis que para mí no existe, y lo único verdadero que puedo tocar y sentir es el ahora...y ahora, ahora me siento bien, en paz y con una hermosa tranquilidad.
Tranquilidad es la palabra de mi vida en estos momentos, los buenos datos analíticos y cómo estoy respondiendo a esta nueva quimioterapia, me han sumido en una calma que si bien ya anidaba en mí espíritu sabía que me faltaba la aportación de una calma física. La imposibilidad de movimientos y el dolor era un hándicap, pero cada día se va difuminando para dar paso,  si bien no a una situación anterior al diagnóstico, a una mejora que me permite tener ilusiones previsibles. 
La felicidad es la tranquilidad del espíritu, y es esta frase la que cada día comprendo y experimento. Levantarme en un día lluvioso, leer, escribir, empezar a dibujar (me lo permite la mejora de mis movimientos de tronco), es de una sublime y tranquila felicidad. Veo llover tras los cristales y me siento tan calmada, no pienso en nada, ni en mi enfermedad, ni en el mañana, ni en lo que fui, solo en lo que hago en cada momento y eso amigos es para mí es un valor absoluto. Es mi momento y que unos tras otros cubren mi día a día. El equilibrio está ahora conseguido. ¿Que pasará mañana?. Ahora mismo no me importa.
Un día mas, y tan diferente a otros ¿verdad?. Sé que el Sol saldrá aunque este tras negras nubes llenas de lluvia, no importa veré llover sabiendo que la luz de mi solintensamente...aunque sea desde mi humilde sillón . Si, seguimos en la esperanza.siempre está. Seguimos caminando, el descanso del guerrero es la calma, el silencio de un alma que ahora siente lo que es vivir

jueves, 1 de diciembre de 2016

PACIENCIA Y ESPERANZA

Hoy he ido a consulta, he tenido que esperar tres largas horas de espera. Hace tiempo que asumí como característica en este discurrir de la enfermedad que la paciencia era algo tan necesario como la quimioterapia. Sin paciencia todo este discurrir de análisis, pruebas, consultas tratamiento, seria una lenta tortura china. Ella, la querida paciencia,  poco a poco ha abducido mi cuerpo y ha adquirido vida propia, de tal manera que en el momento que me acerco al hospital, ella toma mi conciencia y yo desaparezco o mejor duermo mientras permanezco despierta. Es una situación donde olvidas el factor tiempo, te sientas, espera...y allí te quedas. Lo mejor es ir pertrechada, una buena mochila, conseguir un buen sillón (preferiblemente cerca de una columna). Te sientas, colocas con los abrigos una especie de muralla (que también te sirve de mesa), y empiezas a sacar libro, iPad,  teléfono, botella de agua...todo lo necesario para permanecer un buen tiempo en ese trocito de espacio que será exclusivamente tuyo. Es mi rincón de la mañana pero transportado a ese rincón del Hospital ...la única diferencia es que estas rodeada de montones de personas, ruido, conversaciones que ni te importan (bueno algunas), colas, quejas, persona enfermas en las que ves un alivio de tu situación y personas no enfermas, en revisión, de las que sientes cierta envidia sana. Es mi mundo y verdaderamente te das cuentas cuando el personal administrativo después de ver cientos de caras cada día, te reconocen fácilmente...ya formas parte de aquello.
Hoy he ido a consulta y las cosas han sido diferente. Por primera vez desde hace tiempo, las cosas parecen estar funcionando. Mis marcadores tumorales que constantemente estaban subiendo a medida que la enfermedad avanzaba, habían bajado drásticamente. ¡Por fin una buena noticia!, rompemos esa tendencia a subir, subir y subir en esta degradación corporal. Hoy es la primera vez que tengo una señal de que mi cuerpo esta respondiendo a este nuevo tratamiento...y sólo he tenido dos sesiones. Mantengamos la calma y la esperanza. Me he alegrado pero con tranquilidad, de igual manera que he vivido el avance de esta enfermedad...calma, calma, calma...y siempre esperanza. He tenido con este tratamiento desde que empezó, muy buenas perspectivas, he sentido que este era un punto de pausa...ahora sólo esperar que sea larga, pero siempre con paciencia, tranquilidad y manteniendo mi serenidad de espíritu.
Hoy he ido a consulta y he sentido la luz y la esperanza. Tenga buenas o malas noticias he aprendido a saber vivir con esta enfermedad, tener equilibrio emocional y ser feliz. ¡Qué más se puede desear! Estoy feliz, pues estoy tranquila... El Sol que cada mañana se presenta ante mí, es la metáfora de la Vida, y ella sigue conmigo, la aprecio tal cual es, en su significado...el gran regalo de esta vida es la propia vida y hoy le hemos dado un pequeño empujón. Seguimos.

martes, 22 de noviembre de 2016

OTRO DE ESOS DÍAS GRISES

Llevo días acostumbrándome a los dos collarines, pues él que utilizo en la casa es también bastante incómodo. El hecho de que hayamos estado con lluvia, y los días nubosos ha implicado que mientras estoy en mi sillón no tengo que llevarlo. Eso es bueno y malo, no lograré acostumbrarme sino lo llevo el tiempo suficiente puesto. 
A veces tienes la sensación de que todo se ha vuelto en contra de una, que hay una especie de conspiración cósmica para que todo salga mal. Tengo desde el año pasado esa leve sensación, pero que , para colmo, en aquello que me entretengo, con lo que paso mi tiempo, trabajo, investigo...se vaya todo a la "porra", no es una conspiración cósmica, es que me encuentro literalmente en un agujero negro. Mi blog de libros que he llevado muchos meses trabajando sin querer lo he borrado. Con mucho trabajo he logrado encontrar las entradas y las he copiado de nuevo. Ayer me llevé todo el día y la noche me pasó factura, el dolor, el cansancio, supongo que el disgusto que no dejo mostrar...estoy tan cansada.
Siento que estoy representando una obra de teatro, que detrás se esconde los verdaderos miedos, los verdaderos sentimientos, la verdadera angustia. He adquirido un papel del que no me puedo librar, o eso creo. Tengo tantas dudas. ¿Por que no grito, lloro, o siento algo parte de un control de mis sentimientos negativos?. No lo sé, creo que esa soy yo verdaderamente, pero en la noche cuando el dolor, mi incapacidad de movimiento y esa sensación de que Ella está esperándome tras la puerta mientras  me veo degenerar lentamente...todo me llena de miedo. Si yo me mirara a mi misma como si fuera otra persona, me digo muchas veces, pensaría que tarde o temprano Ella pronunciaría mi nombre.
Pero ¿por qué ocurren estos pensamiento?. Los días grises y no descansar adecuadamente. Sin lugar a dudas mi tiempo es un cronómetro iniciado, no vamos a engañarnos, pero tengo esperanza en esta nueva medicación (cosa que no ocurrió anteriormente), que me permitirá realizar algunas viajes, alguna pequeños deseos, pequeñas acciones y momentos de felicidad soñada, todos merecemos eso.
Estoy cansada, no dormir, el dolor, el collarín, el miedo a hacer cualquier gesto...pues ha pasado factura y estoy en mi derecho. Lo he llevado bien, recuperando mi blog y leyendo, apenas he pensado, solo he calmado el dolor. Falta la chispa, pero es incluso natural aunque estuviera sana, el cuerpo necesita descanso, calma, sosiego; y la felicidad y la tranquilidad de espíritu no se consiguen en un cuerpo cansado y dolorido.
Mañana he tomado la decisión de tomar cartas en el asunto -espero que no llueva- iré a dar un paseo con mi compañera del trabajo, ella me mantiene en el mundo al que pertenecía. Debemos seguir acostumbrándonos al supercollarín, aprovechar esta semana, la siguiente empezamos de nuevo el ciclo de médicos y quimioterapia. También tengo ganas, estoy tan confiada... bueno mejor pensar en el día a día, muchas dosis de esperanza puede ahogarnos en la frustración.
Un día mas, trabajando en mis cosas que para mí son importantes. Un día gris, al igual que mi corazón pero todo tiene remedio, como siempre. La vida es ese continuo sube y baja. Hoy estamos abajo y mañana o pasado estaremos riéndonos de nuestra propia sombra.
Seguimos, sí algo he aprendido es que cada vez las cosas que pudieran parecernos angustiosas, o calamitosas pues no son nada. Sufres, soy humana, pero seguimos siempre adelante. Si es de admirar el cuerpo humano como llega soportar tantos tratamientos, la mente y el espíritu es aún mas grande, más fuerte ... y ésta es mi receta: aceptar y vivir el momento. Esperaré el Sol que alumbre mi alma, dé fuerzas y empuje a mi espíritu,  y me ayude a seguir como cada día. Estoy y soy, disfruto de las pequeñas cosas que hago...¿no es eso acaso un trozo de Paraíso?. Seguimos adelante, subiendo montañas.


jueves, 17 de noviembre de 2016

EL COLLARÍN

El otro día por fin tuve cita con el médico rehabilitador. La verdad es que me había imaginado que me darían unas sesiones de fisioterapia, me mejorarían la movilidad del cuello...que mi vida iba a sufrir un cambio, lento pero iría a mejor. Allí cambió todo (como siempre me ocurre ya no sé ni porqué me extraño). Al entrar me encontré con tres médicos, dos de prácticas (no me gustan empiezan a mirar y a preguntarlo todo...tampoco hay que saber tanto de una) y el médico en el cual me fijé que tenía unos ojos de un azul profundo y atrayente (tengo mucho radiación y elementos químicos en mi cuerpo pero todavía soy humana). Cuando empezaron a mirar la resonancia la cara de los tres fue un poema, para mi tía y para mí una situación de preocupación. El fue claro, a diferencia de mi oncóloga que habla mas de la marca Tempur de colchones que de mi enfermedad; me dijo que tenía unas fracturas metastásicas en la parte posterior de la vértebra y que tocaban la medula y que por tanto cualquier golpe, caída, movimiento brusco, podría romper la vértebra y dar a la médula lo que implicaría una tetraplejía. ¿Cómo me quede? Pues que ya nada me espanta, le dije que lo entendía, que había mejorado el brazo (eso es buena señal), y nada más: ¡Hágase su voluntad! (la del médico naturalmente). 
El médico de los ojos azul profundo llamó a la ortopedia y dijo que iba para allá que buscaran un collarín para inmovilizar mis cervicales. La ortopedia está enfrente de Traumatología, me atendió una muchacha técnica muy agradable que me puso un collarín azul que me dio mucha comodidad. Era muy sencillo, pasaba desapercibido...la cosa iba bien, sentí muy cómodo mí cuello. Después ella y yo volvimos de nuevo a ver al medico de los ojos azul profundo para que diera su visto bueno. 
En cuanto entramos, el medico de los ojos azul profundo dijo que ese collarín no me servía, que lo podría llevar cuando estuviera en casa cuando no hiciera grandes movimientos; debía ser un collarín que cogiera hasta el principio de las dorsales. Ella fue a buscarlo, me quedé allí esperando pensando  - bueno se acabo el mirar a izquierda y derecha, arriba y abajo...siempre de frente y con la cabeza alta-.
Cuando llegó traía un collarín de esos que ponen a lo accidentados para inmovilizarle la cabeza, y el médico dijo -¡correcto1- y debería llevarlo para salir, para realizar acciones con movimiento (dijo cocinar????), cuando me lo puse sentí que mas alta no podría tener la cabeza y que ese cuello no se movería ni queriendo. Y esa fue mi aventura en el rehabilitador, esperaba volver a tener movimientos y me he encontrado que mi cabeza carece de el...esperaremos que actué la quimioterapia y el zometa y me libere de mis "armaduras"
Y heme aquí con el espíritu de un Juana de Arco cualquiera con su brillante armadura de plástico y de cualquier material moderno, con la cabeza alta como mi espíritu y mi esperanza, y mirando de frente a la adversidad pues al enemigo se le ha de mirar a los ojos...y para más daño, reírte de él en su cara.
Cada día aprendo más a vivir al día, a disfrutar y reír con humor de lo que sucede (aún sabiendo lo que todo esto supone para mí). Tengo esperanza en este nuevo tratamiento, y sólo llegas a entender el valor de la misma cuando llegas al abismo de la desesperanza. La Vida guarda sus secretos, mostrándolos veladamente o con intensidad quién llega a tocar su mortalidad, muestra entonces su gran belleza y la sencillez de todo...lástima no apreciarla en la salud, en la plenitud; pero bienvenida sea.
Un día mas, soportando el gran peso...no del mundo sino del supercollarín. Poco a poco iremos adaptándonos. Estoy tranquila y feliz en los momentos...así es la Vida. Mañana saldrá el Sol que me da Luz y sentido a este  caminar por esta dura senda, pero de ninguna manera aburrida.

sábado, 12 de noviembre de 2016

MI REALIDAD

Desde hace años tengo siempre la sensación que hay dos realidades en la vida. Una que está ahí fuera y otra en la que vivo actualmente. Son dos mundos que coexisten, intrínsecamente relacionados, pero son dos realidades diferentes. Esta enfermedad trastocó hace ya tiempo mi propia existencia, la transformó totalmente, en muchos planos y no solamente en el aspecto físico. Pero cuando llegas a  la posición en la que me encuentro ahora mismo, donde no hay vuelta atrás, ni posibilidades de una futura curación, por lo menos a largo plazo, se produce una disgregación total y de repente te ves que vives en una realidad contemplando otra a la que ya no sientes pertenecer.
Esta semana, es un ejemplo, me entero de que el mundo entra en un nuevo rumbo tras ser elegido un personaje marrullero, vergonzante, misógino, racista, provocador zafio y que regirá durante cuatro años los destinos de una superpotencia, que queramos o no, domina este conflictivo mundo. La noticia estaba ahí, era importante, dada a discusión...pero pasó rápidamente por mi mente. Lo sentí pero no puedo ir mas allá, me dediqué a mis cuestiones intrascendente pero que son las que ahora verdaderamente llenan mi vida. 
En cambio ayer me entero de la muerte de Leonard Cohen y me ha parecido mas trascendental,  una noticia que me ha impresionado y todo sencillamente porque afecta a mi realidad. Es verdad que los enfermos nos volvemos egoístas, pero también todo tiene su explicación, 
Mi realidad, mi mundo actual está externamente formado en su mayor parte en una rutina de pastillas, pruebas, citas médicas, periodos entre quimioterapias, esperas angustiosas de resultados..así siempre, y de manera continua e indefinida, por ahora no hay final (esperemos); lo que es normal para el resto es lo que rompe la monotonía en mi discurrir "medico", y cuando estoy en esa realidad "normalizada" nunca dejo de estar atada por férreas cadenas a la realidad a la que ya definitivamente pertenezco.. Pero esta realidad es mas compleja, no solo vivo de mi enfermedad, he creado para mi un espacio de ocio, o mejor de trabajo, basado en la lectura y en el análisis de los libros (y en cuanto mejore físicamente del dibujo) pero lo más importante, mi enfermedad me ha dado un regalo: el conocimiento de mi misma. Luchar contra la enfermedad no consiste exclusivamente en seguir los dictados médicos, sino en descubrir y escuchar mi cuerpo (en estos meses he aprendido a escuchar y saber de él más que en toda mi vida), y también abrirme a una introspección interior que se ha basado en la meditación, dejar de pensar en mis penalidades y encauzarlo en todo aquello que pueda hacerme crecer como persona. El camino de mi enfermedad es el camino del Yo.
Ni que decir tiene que en mi camino hay muchas obstáculos y muchas caídas, pero de todas ellas he aprendido algo de mí, y al reflexionar he dado el paso siguiente para poder cambiarlo. La fortaleza de espíritu, el buen humor y la esperanza son tres pilares, y siempre, siempre la búsqueda de la Esencia. Ese es mi trabajo, quizás pueda parecer una tontería, pero mi fortaleza y animo nace de ese desprendimiento interior, de buscar el ser...esa luz que alumbre el animo y la esperanza,  que vivo el momento, pero que habrá más muchos momentos. 
La esencia es descubrir que nada tienes, solo la vida, el ancla al que estas atada irremediablemente.  El amor a la Vida por encima de cualquier cosa, necesita de la total ausencia de obstáculos mentales, de la basura que diariamente vivimos, enzarzados en disputas sin sentido, embarrados en cuestiones intranscendentales y que ahora cuando sólo tienes un débil hilo que te une a la vida,  recapacitas ¿qué de tiempo he perdido en esta vida!, cuando lo mas hermosos es ser y saber que estamos ahora y eso es el gran valor de nuestra existencia. La esencia y la luz, de la que ya hablaron los místicos, no tiene por que tener un valor religioso, es saber lo importante que eres en el lugar en el que nos ha tocado estar. Es amarnos a nosotros mismos, querernos, saber que con nuestros defectos y virtudes esencialmente Somos. La metafísica que estudié hace muchos años y que aprendí usando básicamente la memoria, la he comprendido viviéndola en su intensidad: Ser y Estar. Y eso sólo es si vivimos, nada tiene sentido sin la preeminencia de la Vida por encima de todo.
Debo dar las gracias a la enfermedad, no por el dolor que me ha dado sino por todo lo que me ha enseñado: el amor a la vida, el vivir al momento, el comprender lo que es Esencial, el amarme a mí misma, ser mejor persona, desprenderme de todo lo malo que pueda hacerme daño a mí y a los demás. Sí quizás me ha provocado una distanciamiento de la vida social y política que ocurre en la otra realidad, pero para ello están los otros; es mi pequeño egoísmo, ahora me toca vivir y ser feliz. 
Mañana saldrá mi Sol que cada día calienta mi alma, fortalecerá mi espíritu, me dará ánimos y ganas de seguir adelante...mientras ame la vida las nubes siempre pasaran volando. Seguimos...siempre




sábado, 5 de noviembre de 2016

ESPERANZAS Y SUEÑOS

A veces que no pase nada significa mucho. Estar tranquila, con mis libros, escuchando música, guarnecida del inestable tiempo que afectan a los huesos...bueno y a todo. Sí,  llevo mucho tiempo sin tener un largo período lejos de pruebas y hospitales y se agradece un montón. 
Poco a poco, sin darte cuenta empiezas a hacer planes -cuando mejore iré allí, haré esto o lo otro -empiezas a soñar. Yo no sé si soñar es bueno o malo, tengo verdadero miedo a la frustración, pero sale por sí solo, está incrustado en nuestro subconsciente, siempre tenemos sueños. Ya no sueño con grandes acciones o aquello que suponga muchos días, estoy sujeta a un período de 21 días, entre medio soy libre. Mis sueños, son pequeñas cosas, el poder pasear, ir a algún sitio que rompa la monotonía de mis quehaceres.
No me quejo, soy feliz con lo poco que hago, leer y escribir sobre la lectura me está resultando muy placentero, siempre fue un objetivo hacer un blog sobre libros. Ahora quiero empezar con el dibujo, pero resulta más difícil por la tensión que traslada a los músculos del cuello...pero estoy tan esperanzada en este tratamiento.
Sueños y esperanza, se están conjugando a la vez en mi vida y siento un cierto temor. Pero si algo debemos hacer, es cerrar los ojos al temor pues si somos valientes en ésta lucha, nada debemos temer a soñar y tener esperanza.
El día que me dieron los resultados me llené de esperanza, y aunque tuve una caída me volví a levantar y sigo teniéndola. Me siguen molestando algunos huesos, pero si con una toma el resultado  ha sido muy evidente... todo puede pasar, mientras el cuerpo vaya asimilando la nueva quimioterapia.
Mi esperanza permite sueños, y no voy a permitir el temor al fracaso, la obsesión por una frustración que no ha acontecido. Vivir al día, también supone negar los pensamientos negativos del futuro. Los sueños son posibilidades pero le damos al fracaso una realidad que no tiene cabida, pues no ha tenido lugar.
Seguiremos con la esperanza en el tratamiento, y lo noto porque es la primera vez que estoy deseando que llegue la semana que viene para recibir mi nueva quimioterapia, eso es la señal mas esperanzadora. La lucha es la esperanza de que aquello que hace posible frenar el avance de la enfermedad se viva con alegría y por qué no con la certeza de que todo puede pasar, nadie conoce el mañana, ni siquiera mi propio cuerpo.
Un día tranquilo, alegre, fructífero, empezando a hacer nuevas cosas. No importa que llueve, yo ya tengo el sol dentro, calentando mi alma y manteniendo la esperanza de que todo es posible.
Mañana, saldrá el sol, o no...me da igual sé cual es el camino, caeré  y me levantaré rápida y mas fuerte que antes... ésta es mi vida, debemos aceptarla y seguir caminando, como todos, hasta el final.

martes, 1 de noviembre de 2016

SEGUIRÉ AMANDO LA VIDA

Oda a la Vida de Pablo Neruda

La noche entera
con un hacha
me ha golpeado el dolor,
pero el sueño
pasó lavando como un agua oscura
piedras ensangrentadas.
Hoy de nuevo estoy vivo.
De nuevo
te levanto,
vida,
sobre mis hombros.
Oh vida, copa clara,
de pronto
te llenas
de agua sucia,
de vino muerto,
de agonía, de pérdidas,
de sobrecogedoras telarañas,
y muchos creen
que ese color de infierno
guardarás para siempre.
No es cierto.
Pasa una noche lenta,
pasa un solo minuto
y todo cambia.
Se llena
de transparencia
la copa de la vida.
El trabajo espacioso
nos espera.
De un solo golpe nacen las palomas.
Se establece la luz sobre la tierra.
Vida, los pobres
poetas
te creyeron amarga,
no salieron contigo
de la cama
con el viento del mundo.
Recibieron los golpes
sin buscarte,
se barrenaron
un agujero negro
y fueron sumergiéndose
en el luto
de un pozo solitario.
No es verdad, vida,
eres
bella
como la que yo amo
y entre los senos tienes
olor a menta.
Vida,
eres
una máquina plena,
felicidad, sonido
de tormenta, ternura
de aceite delicado.
Vida,
eres como una viña:
atesoras la luz y la repartes
transformada en racimo.
el que de ti reniega
que espere
un minuto, una noche,
un año corto o largo,
que salga
de su soledad mentirosa,
que indague y luche, junte
sus manos a otras manos,
que no adopte ni halague
a la desdicha,
que la rechace dándole
forma de muro,
como a la piedra los picapedreros,
que corte la desdicha
y se haga con ella
pantalones.
La vida nos espera
a todos
los que amamos
el salvaje
olor a mar y menta
que tiene entre los senos.



Hoy de nuevo estoy viva y de nuevo levanto la Vida sobre mis hombros, igual que levanto mi cuerpo, cojo mi mochila cargada de pesares, dolores, miedos, incertidumbre y hospitales y emprendo de nuevo la senda...sólo camino, no importa donde ni cuánto, lo que importa es el Camino.
Creí tocar el fondo del abismo y no poder levantarme, pero es inevitable la fuerza de Estar y Ser es más fuerte que la apatía, el miedo y la derrota del espíritu. No podía quedarme sentada llorando mi triste destino, sólo pensaba en hacer, en coger las riendas, en ideas para mejorar mi vida: piscina, andar paseos, quedar con amigos. Pensaba hasta en ilusiones futuras, un viaje a Madrid, con suerte el verano en Irlanda ... mientras pensaba que estaba enclaustrada en la absoluta oscuridad yo misma creaba la Luz.
Empezamos de nuevo, somos humanos y es lógico y natural hacer paradas para reflexionar o asumir lo que verdaderamente estamos viviendo, pues no podemos cerrar los ojos a la realidad. Ahora bien, asumir nuestra realidad, no es llorar por ella, es conocer y emprender el camino... nadie conoce el futuro y todo puede cambiar y en caso de que no cambie, para qué llorar por lo inevitable. 
Vida eres una maquina plena, felicidad, sonido de tormenta... sí, ella es mas fuerte que el abismo, resplandece pues es todo lo que hacemos, sentimos... vivimos. Creí caer en el abismo, pero la luz de la vida es imparable, ya ha sembrado su semilla en mi corazón y lentamente me ha llenado de sus ramas llenas de savia. Creí caer en el abismo, pero simplemente fue la parada del caminante agotado por lo vivido, del caminante que se sienta y piensa lo que lleva en su mochila y de la que no puede desprenderse... pero seguimos no hay vuelta atrás, sólo es el momento el paso a paso del día.
Seguiré amando la vida, al sol que sale cada mañana que me anuncia que
estoy y soy. Seguiré amando la vida, que me muestra su belleza diaria, que me alienta en sus formas y señales, en su lluvia, en sus flores, en sus rostros... seguiré amando a la vida, porque es lo único que llegaré a conocer.
Un día diferente, es mi cumpleaños pero lo he vivido sosegada y tranquilamente... pasó el dolor, o simplemente se situó en el lugar que debe de estar. Seguimos viviendo, sí mañana saldrá el sol que es Vida, y allí estaré para contemplar su luz... sosegadamente.



lunes, 31 de octubre de 2016

LA MUÑECA ROTA

En marzo de 2012, no recuerdo el día exacto aunque nunca olvidaré cómo sucedió todo, recibí la noticia de que el bulto de mi pecho izquierdo era cáncer. Fue una dura noticia, pero tenía la seguridad de que saldría de aquello, había escuchado tantas noticias de mujeres que constantemente tenían cáncer y volvían a sus vidas que me parecía una situación esperanzadora. El 12 de abril de 2012 empecé el tratamiento de quimioterapia, que fue especialmente duro; le siguió una mastectomía del pecho (con la quimio en primer lugar se pretendía disminuir el tumor e impedir la extirpación total del pecho, pero no pudo ser) y 33 sesiones de radioterapia, sin olvidar un tratamiento de inmunoterapia que recibía mediante perfusión venosa y que duró hasta el 12 de julio de 2013. Por esta fecha ya había vuelto al trabajo aunque mis condiciones físicas eran muy deficientes, aunque es en ese momento donde me di cuenta por todo lo que había pasado y que mi vida ya no sería la misma; fue una de los más duras situaciones por las que pasé.
Poco a poco, el cambio de lugar de trabajo, estar cerca de mi casa, la medicación que sólo consistía en una pastilla diaria, fue mejorando mi forma física aunque era consiente que las cosas eran ya diferentes. Por otra parte esa concienciación de mi nueva situación chocaba con las ideas y planes que me había hecho durante el duro tratamiento y que me dieron fuerza para seguir adelante. Esto me fue más difícil de aceptar y a medida que mejoraba físicamente, psicológicamente entraba en una apatía que sólo vivía cuando estaba en mi casa. Aun así todo era relativamente tranquilo, incluso la leve depresión que iba creciendo en mí era, en cierta manera, controlada con mis entretenimientos...nunca me aburro y eso es importante.
Febrero de 2015 empezó con mucho trabajo, sentí que la tensión se iba acumulando en las cervicales. La tensión cervical iba acompañada de dolor ciático que intentaba aliviar con tratamiento fisioterapético pero apenas tenía alivio. Varias veces a urgencia sólo conllevaban un chute de cualquier droga que aliviara el dolor, pero no lo conseguía. El dolor era extensivo a la columna pero se localizaba con más intensidad en las cervicales, al final opté por darme de baja. La cita de las pruebas de Resonancia Magnética coincidió con la revisión que realizaba cada seis meses a la oncóloga y allí recibí, ahora sí, el diagnóstico por el cuál aparecía metástasis en una vértebra de la columna dorsal. Con pruebas complementarias el diagnostico definitivo fue metástasis en la dorsal, en el trocante mayor izquierdo, en esternón y en el pulmón derecho...el cáncer se había extendido. Incluso en aquel momento, veía la luz al final del túnel, no podía curarme pero podía tener una larga vida...o eso me hacía creer yo misma para seguir adelante.
La quimioterapia no fue tan dura como la primera vez, tenía más fuerza para luchar, me veía mejorar por momentos a pesar de los efectos secundarios. Tras terminar y con las pruebas realizadas, todo estaba muy bien, las metástasis en los huesos habían cicatrizado y la del pulmón era tan pequeña que en tres años podía llegar a considerarse un tumor benigno. Un largo horizonte aparecía ante mí, estaba contenta, veía la posibilidad de volver al trabajo, sentía dolores musculares pero nada que un ejercicio no pudiera arreglar.
El verano coincidió con todo esto y al poco tiempo de aquellas buenas señales los dolores músculo - esqueléticos aumentaron, sentía que algo no iba bien, no estaba igual mi cuerpo sufría constantemente y el dolor cervical volvía con igual o mas intensidad que la primera vez. La doctora en un primer momento no le dio más importancia, pero al volver del verano  al verme andando con un bastón empezó a actuar. La decadencia era cada vez mayor, fue evidente un día que estaba arreglando los papeles de unas pruebas... sentí que me estaba muriendo y que el final no tardaría en llegar. La imposibilidad de volver a mi trabajo fue uno mas de los "palos" que constantemente estaba recibiendo esos días.
Con la siguiente cita para la oncóloga fue evidente que algo no iba bien, tomó las medidas pertinentes y al día siguiente me estaban dando tres sesiones en una, de radioterapia, en la vértebra dorsal para impedir una comprensión medular que conllevaría una muerte rápida y dolorosa. Supuso una mejoría, y tomé las riendas: no podía dejar que esto me venciera. La conclusión de todas las pruebas fue muy dura, metástasis en cervicales, en ganglios de cuello y pectoral, pulmón e hígado. Nueva y novedosa quimioterapia para alargar o quizás con suerte cronificar durante un tiempo la situación. Me llené de esperanza, de fortaleza, coraje, lucha, en cada momento, cada segundo...hasta el final.
De repente todo sucede, el diagnóstico, la esperanza, el encuentro con mi niñez, mi cumpleaños, un batiburrillo de sensaciones y un determinado suceso lo rompe todo...la muñeca de porcelana resquebrajada por la enfermedad se rompe en mil pedazos y no tengo mi fuerza para volver a juntar las piezas.
Ayer me rompí y perdí tantas cosas logradas durante este año, la sonrisa, el empuje, el vivir día a día, comprender y sentir la esencia, desprenderme de todo... nada ha servido, en el fondo se escondía la fuerza oscura de la impotencia, de la adversidad, del pesimismo, el aliento de una muerte cercana lo sentí y no pude resistir su empuje... me rompí y no sé volver a juntar las piezas.
Me metí en la cama y aquí sigo, sin saber que hacer porque ya no tengo las herramientas que me han ayudado durante todo este tiempo a soportar tanto dolor y sufrimiento que ha ido in crescendo. ¿Qué hago? me pregunto en cada momento. Unas veces me respondo con dejarme ir lentamente (sería muy fácil) y otras pienso en lo necesario para volver a empezar.
Sigo sin saber, pero comenzaré con escribir de nuevo. Siempre he comentado que este es mi psicoanalista particular, a quién contaba mi día y mis impresiones positivas y negativas. La luz de la esperanza anuló la verdad que éste es un camino constante de lucha, mi montaña rusa de ánimo, la montaña empinada de Sísifo... es un trabajo diario y aunque anide en mí la esencia, el ser, la esperanza, lo positivo, no debo bajar la guardia. Siempre me acechará el miedo, el desánimo, la derrota, el pesimismo...siempre estarán ahí. Pero por otra parte estará la valentía, la fortaleza, el ánimo y siempre estarán ahí...Siempre.
Hoy he realizado un resumen de mi caminar, pero aquí falta lo más importante: Olivia. Yo soy un ser valiente y fuerte, que cuando cae se levanta, después de llorar rie... soy eso y más; hoy, quizás no me levante, pero sé que mañana o pasado la fuerza irresistible que anida en mí, cambiará las tornas de estos días y todo volverá a ser lo de siempre: luchar y vivir día a día.



jueves, 20 de octubre de 2016

ESPERANZA Y AMOR

Ayer terminé mi entrada con la receta para el día de hoy: Esperanza y Amor , y eso es lo que me ha acompañado todo el día, siendo más consciente que mi Cancer tiene atrapado mi cuerpo, pero tengo ya liberada mi alma de tanto sufrimiento como me está provocando.
Durante la larga espera que he tenido esta mañana, podría definir mi situación como de serenidad y calma. Vivía todo como un día más de consulta, esperando, leyendo, mirando a la gente...sin apenas pensar que podría ocurrir. A veces venía un pensamiento de cómo actuaría en cuento me dieran la noticia, pero al momento estaba imbuida en mi lectura de Dostoyevski (¡qué mejor que el maestro ruso para el alma dolorida!). Reposaba mi cabeza cansada contra la pared y cerraba los ojos, pensaba en el camino hasta ese momento, reflexionaba sobre mi cambio interior y todo me tranquilizaba, pues encontraba que era fuerte, que sentía mi ser desprendido de las cosas vanas de la vida, un ser en su esencia...y miré y encontré mi sol de la mañana en mi interior: la esperanza de que el mañana estaría esperándome de nuevo. La luz del sol que cada día anhelo anidaba en mí. Tanto trabajado obtenía su recompensa, mi casa, mi yo está hecho sobre firmes cimientos inquebrantables al desánimo. La esperanza estaba allí dentro y era fuerte, esplendorosa; pasara lo que pasara, no importaba tenia esperanza, fortaleza, luz, esencia...me tenia a mí misma, y eso era un valor en la lucha que pudiera acontecer.
El Amor estaba en mí, junto a mí y en el cariño y ánimo expresado constantemente. Yo, mi familia, y toda la gente que estaba allí, no con su presencia, pero sí con palabras y pensamientos. Sabía que la receta era esencial, que cuando entrara por aquella puerta nada importaría porque seguiría luchando, nada me pararía hasta el momento de lo inevitable...pero eso tampoco nadie lo sabe.
En el momento que salió mi número entré, me senté y esperé el diagnóstico. Tranquila, cierto nerviosismo, pero el normal vivido en cuando estas en estos sitios. Lo escuché: aparecían nuevos signos metastásicos en pulmón, hígado, huesos cervicales y en varios ganglios del cuello y del tórax. Rápidamente quería saber que se hacía: quimio nueva que actuará sobre las células
malignas sin perjudicar el resto de células. Me alegré, era la quimio que tanto anunció la televisión, ni caída de pelos, ni nauseas, ni ninguna acción sobre mi sufrida piel...sí, me alegré, iba a probar la famosa quimioterapia. Tratamiento indefinido, hasta que mi cuerpo aguante, y después aparecería otro y así sucesivamente... alargamos el tiempo, alargamos la vida. Quede aletargada, como en una nube. Olvide las lesiones y el avance, me centré en el tratamiento. Sólo tenía esperanza, me sentía orgullosa por mi calma, por haber vivido cada momento como único, sin un antes y un después. Quería ya mi dosis de Vida, emborracharme por la nueva oportunidad que se me estaba ofreciendo ... estaba contenta. La vida es maravillosa y soy consciente plenamente de su significado: Ser y Estar. Tenía la receta para sufrir lo embistes constante de ésta enfermedad y además ahora ya entendía lo que significaba vivir con plenitud. Me sentí feliz.
Felicidad, queremos comérnosla de un sólo bocado, entera, que nos llene de una sola vez, ese es el camino de la frustración. La felicidad está en momentos, a sorbos y hoy he bebido el mas satisfactorio,  la Vida continua...sólo eso, es una felicidad que dura toda una vida. 
Desde hoy tomamos una nueva senda, mas difícil, pero estoy tan llena de recursos que no importa que sea un largo o corto camino, he comprendido que lo importante es el paisaje. Y miraré cada piedra del camino, cada flor, la tierra, las nubes, los pájaros...el Sol, mi sol que cada día abre las puertas de mi vida a la Vida. Mi sol, que calienta mi alma y abre mi espíritu a lo que es esencial, verdadero, a lo importante. 
Empezamos un nuevo camino...yo estoy preparada.


miércoles, 19 de octubre de 2016

EL GRAN DÍA DE MAÑANA

Hoy es el Día Internacional Contra el Cáncer de Mama y todas las televisiones nos lo han hecho ver claramente; hoy todos y todas, instituciones, empresas, administraciones públicas, nos ponemos un lazo rosa y nos felicitamos por el avance de la investigación en este campo y por la alta tasa de supervivencia. Sin duda es un gran logro del que me alegro y confío que siga este gran avance que en pocos años se ha conseguido. Es un gran logro... mañana espero para mí el "gran fracaso".
Las pruebas ya han dado sus resultado, la sentencia está emitida, estoy en la espera de recibir el fallo y la pena: Vida o Muerte. Mientras transcurría el Día de mi enfermedad, ella decide mi vida, mis posibilidades, la manera de vivir y morir...mañana ocurre todo y me pregunto ¿qué será de mí?¿cómo asumiré lo que pudiera suceder?¿viviré o moriré?¿hasta cuándo será?. Quizás no haya que responder a todas las preguntas pero ahora mismo, en esta espera angustiosa aparece la tormenta, los negros pensamientos se acumulan como nubes formando la gran borrasca que se ha colocado, hoy, sobre mi vida. 
Mañana, sé que mi vida sufrirá un nuevo giro. El grado de intensidad de ese giro es lo que desconozco, pero es lo que hasta el momento de la sentencia me mantiene en una angustia vital, la Gran Angustia Existencial del hombre, el miedo a morir. No esto no es dramático, es la más pura realidad. Las cosas no van bien, es evidente, las señales están, ahora sólo espero saber...y la espera me tiene hundida, miles de pensamientos se acumulan, tengo un miedo atroz. La vida sigue, pero yo hoy me he quedado como una estatua, mi vida está literalmente parada. Hoy el tiempo sólo existe para mí en función de la hora de ese momento, que quiero que ocurra ya para aliviar la espera, pero no quiero que llegue pues temo la sentencia.
Estoy tan cansada de todo, me gustaría dormir que no morir, en un lecho junto al mar y oír el sonido de las olas, que calmen mi angustia, que susurre mi nombre en una nana de espuma...quisiera dormir que no morir, y despertar al amanecer y contemplar el sol que caliente mi alma dolorida y angustiada. No quiero esta vida, pero la tengo. No quiero estos momentos, pero los vivos. No quiero pensar pero los pensamientos me atrapan y no me soltarán hasta mañana.
Si, estoy cansada, vivo un sufrimiento constante, y pase lo que pase el sufrimiento seguirá o irá a más. No no me quejo, ni lloro, ni me hundo por nimiedades, no hago dramatismo constante de esta vida de dolor. Mañana mi fortaleza será medida, mi serenidad, mi calma, todo lo construido desde abril de 2012 tendrá su respuesta. Lo que Soy mañana responderá y sabré si todo es paja y la casa no tiene cimientos o mi fortaleza sostendrá y dará determinación a lo que pudiera suceder .
No, no debería adelantarme a los acontecimientos, pero soy humana. Si, humana, tengo derecho a sufrir por algo tan crucial como el día de mañana. Decir no pienses, no te adelantes, es fácil, pero bien sabemos que las cartas con las que juego no me prevén una buena jugada...alea jacta est.
Mañana es el Día u otro de los grandes días que da ésta enfermedad...y yo estoy cansada, muy cansada.
Mi entrada es temprana, pero hoy mi tiempo no existe, sólo en la espera, terrible espera. Es curioso, que mientras escribo estas palabras, siempre tengo en el fondo la luz de la esperanza. Que pase lo que pase esa luz, el Sol que me calienta y que alarga mi existencia, ha creado una luz en mi interior que quiere vivir, y luchará hasta el último segundo que me toque estar en esta hermosa Tierra, a la que pertenezco y de la que siempre formaré parte. La esperanza anida en mí, creo en este camino que he realizado y me dará la fortaleza para superar lo que me venga dado. El amor de mi familia y amigos, el apoyo constante dará sus frutos. Esperanza y amor, mi receta para mañana.

lunes, 17 de octubre de 2016

UN DÍA GRIS

La noche ha caído, el día se me acorta demasiado... siento que el tiempo me va comiendo. Hoy he sufrido una pequeña transformación de espíritu, lentamente, sigilosamente me ha entrado cierto nerviosismo escondido tras mi apacible apariencia. Está ahí, tras ésta montaña de positivismo, lo percibo queriendo abrirse en mi ánimo, en la calma que preparo cada día...está llamando con leves signos. Tengo ciertos flashes, que voy creando, sobre mi futuro, sobre mi posible situación física...sobre lo inevitable. Es un bajón de ánimo, y empieza a surgir lo que esconde mi subsconsciente, por mucho que trabaje mi mente y espíritu soy humana, y creo que estoy guardando demasiado mis miedos. Las circunstancias es la que vivo desde hace una semana y la espera esencial hasta la siguiente, son tan duras que a veces pienso que mi calma no es normal, no debería ser normal. Encuentro personas que viven situaciones más leve que perciben las cosas con más realismo o quizás demasiado dramatismo, no lo sé...sólo sé que está ahí llamando a la puerta y puede salir con la fuerza de un tsunami. Es una angustia guardada, escondida, controlada; una angustia nacida de la  apreciacion de signos físicos evidentes que intento normalizar pero que no son normales. Mi vida no es normal e intentó normalizarla ...¿hasta cuándo?
Es tan difícil mi vida, pero pocos son conscientes por la sencilla razón de que me tomo las cosas con humor, que escondo el dolor, y que siempre "todo va bien". Vivir riendo una vida de dolor es más difícil que vivir llorando, el cansancio psíquico es muy grande, el esfuerzo mental es evidente, transformar constantemente pensamientos negativos en positivos es a veces un ejercicio de ingeniería mental...y todo para seguir adelante hacia, puede, el mismo camino que lleva el rasgarte las vestiduras y gritar y llorar y odiar la vida que me ha dado lo que estoy pasando. No nadie sabe el dolor de nadie, podemos escuchar el que grita, pero el que calla y sonríe puede ser más doloroso y angustioso que el que llora sus "injusticias" al mundo.
¿Por qué lo hago? A veces me lo pregunto y la única razón es la esperanza. Sí, siempre está un nuevo día para esperar que todo sea diferente, un nuevo día para entender que las cosas no son inmutables...nadie lo es. Quiero ser feliz, mi situación no la puedo cambiar pero todo puede pasar, cada paso hace más difícil las cosas, pero no me puedo quedar en mi rincón llorando y esperando lo inevitable para todos los seres vivos...que tenemos un final. 
Por eso espero el Sol de cada mañana, el nuevo día que limpia mi espíritu y me permite saber que estoy, que sigo, que vivo. Ese es el sentido del Sol, la Vida, mi Vida. 
Un día más, extraño, nervioso, pero inevitable. Mañana volverá a salir el Sol y yo veré su luz asomar por mi ventana y comprenderé que sigo, estoy y soy. Mi espíritu continúa transformándose pero no debo hacer resistencia contra estos momentos negativos, son necesarios para recapacitar y reflexionar qué estoy haciendo en este camino de sufrimiento y descubrimiento. Seguimos el camino, hoy el día gris ha entrado en mi alma, pero mañana será otro día, difícil pero tengo la fuerza suficiente para cargar con una mochila que cada día pesa más... ojalá aliviaran mi peso, pero debemos aceptar y seguir...todo es posible.



sábado, 8 de octubre de 2016

ETERNIDAD

Como si el mar se retirara
y mostrara un mar más lejano;
y ese, otro aún más lejano;
y el tercero no fuera sino la conjetura

de serie de mares
no visitados por las costas;
y estos mismos, el borde de otros mares.
Esto es la Eternidad

El ser humano vive con una contradicción inherente, vive como un ser inmortal y esconde en el subconsciente su mortalidad. En mi caso vivo como un ser consciente de su mortalidad pero guardo en mí la esperanza de la inmortalidad. Por tanto no puedo vivir como el primero, mis acciones, pensamientos, mi realidad es diferente. En la primera te sientes libre en hacer o deshacer lo que quieres con tu vida...siempre habrá tiempo. Yo he cambiado radicalmente, casi diría que ni me reconozco, he perdido la mayor parte de lo que fui,  como dije en una entrada anterior estaba muriendo lentamente. "El día que morí" es un buen reflejo de este cambio, ya no soy la misma...quizás guardo lo más importante de lo que era, mi fuerza y determinación nacida de las vivencias de mi vida. 
Mis estudios, mi trabajo, mis ideales, principios, prejuicios... de eso nada queda sólo recuerdo, añoranzas en algunos casos, y en otros una ligera sonrisa por ser como fui. Pero nada he de reprocharme pues así era cuando me creía y vivía como un ser inmortal. 
Ahora, es muy difícil, todo cambia y,  puedes esperar que te capture tu mortalidad o bien puedes coger el toro por los cuernos y vivir como los demás, con las limitaciones que la enfermedad te va imponiendo. Por tanto tras estos dos duros días donde tu mundo que ha sido hasta ahora se cae en el abismo, me agarro al borde del precipicio de la Vida y simplemente desde ahí, dificultosamente, duramente, sin fuerza física...desde ahí seguiré viviendo mi vida  en la medida de mis posibilidades. Alea jacta est... o no
Lo que nunca pude imaginar es esa dualidad tan importante entre el cuerpo y la mente, entre lo físico y el ser. Cuanta más trabas te impone el cuerpo, más descubres que dentro de mí habita una luz que me hace comprender los hechos que estoy viviendo, que debes llegar a la esencia de las cosas. No voy a decir que este en estos momentos felices, la adaptación es difícil, pero sí puedo decir que en este duro caminar desde que empecé en el año 2012, he vivido en este ultimo año de lo momentos más gratificantes de mi vida por la tranquilidad que mi mente ha conseguido, por descubrir el valor de la vida que me rodea, en suma en saber que cada segundo de mi vida (y la de todos) es el gran milagro ante la mortalidad constante con la que vivimos. No, no pienso que esto sea esencial para todos vivir en la agonía de morir, impediría la misma vida. Mi caso es diferente, sólo tengo esperanza en vivir.
Decía Merton que la auténtica esperanza está cuando no hay ya esperanza. En estos dos días he comprendido esa idea, cuando has caído al abismo y no ves nada es verdaderamente cuando el valor de la Esperanza empieza a tener sentido, en la desesperanza, en la nada.
Hoy es una entrada extraña e introspectiva, es lo único que hay en mí. Dije que la Olivia de antes murió, queda la esencia de lo que soy, lo importante lo que pertenece a mi Yo. Ahora queda vivir, como siempre digo día a día. Es la única realidad que me interesa y a la que me voy a dedicar a disfrutar de la vida, a exprimirla y a amar, sí porque amar también es un valor que es usado con ligereza, pero forma parte del valor esencial de la Vida. Sin amor no hay Vida, pues no hay esperanza para seguir viviendo ni luchando. 
Mientras estaba boca abajo en la maquina de radioterapia recibiendo de una sola vez una sesión triple pues estaba en una situación crítica entendí una cosa: si amas tanto la Vida y vives en la verdadera esencia alcanzas la Eternidad de la Vida. Yo soy yo y nadie más. 
Así empiezo mi entrada, en la Eternidad del mar que tanto amo, que es la metáfora de mi existencia. De allí vengo y allí volveré. La mar que me ama y susurra mi nombre, que moja con su suave espuma mis pies, y  allí permanezco,  en su orilla contemplando su  Eternidad. Seguiré contemplándote, pero por ahora espérate, debo seguir amándote desde la arena y viviendo en tu fresca orilla.
Hoy es el primer día del resto de mi vida. El mar toca mis pies, pero el Sol calienta mi alma y mañana volverá a darme la posibilidad de seguir viendo el mar y jugar en la arena.




lunes, 3 de octubre de 2016

EL DIA QUE MORÍ

Hoy ha sido un mal día. He dicho esta frase antes, da un poco de miedo, porque el nivel de ese mal día sube cada vez más proporcionalmente.
Hoy ademas ha ocurrido algo esencial me he dado cuenta que quien YO era, ha muerto. Sí, es duro lo que he dicho pero es lo que siento, es más ha estado muriendo lentamente, pero hoy he asistido a su entierro. 
Me caracterizo por ser independiente, es más no necesitar ayuda, hacerlo todo por mi misma. Rechazo dar lastima, sentirme diferente por estar en una situación que causa pena, todo quiero hacerlo sin ayuda hasta que ya me es indispensable...siempre he sentido como una fuerte carga ser una carga para los demás. Excepto en la mayoría de las sesiones de quimioterapia, y en la consultas veraniegas, el resto desde el 2012 lo he hecho todo sin ayuda, incluso me vanagloriaba de ir y venir muchas veces en autobús como un hecho heroico. Siempre me he sentido orgullosa...quizás sea eso,  un exceso de orgullo que he amplificado en mi tiempo de enfermedad. Da igual hoy ha acabado, necesito ayuda para vestirme, para subirme y bajar de un coche...ya apenas puedo hacer nada físico. Hoy, por tanto, no es un mal día hoy es el día que ha muerto parte de lo que siempre fui. Siempre vamos cambiando, pero no morimos de repente en lo que somos...o quizás no me di cuenta que ya estaba ocurriendo y no quería verlo. Allí, hoy 3 de octubre de 2016, en aquel sitio que he ido visitando intermitentemente desde 2012, murió Olivia, y nació un numero de expediente. Allí ya no soy nada, sólo seré un fracaso o un milagro, el triunfo de la ciencia o el desecho de mi genética...hoy me he sentido ...que no era yo, nada un numero, que caía, que se desplazaba por las paredes para no caer, que recibía la mirada de pena al ver a una persona joven arrastrarse por los pasillos...menos mal que quedan ángeles en este mundo.
También me he dado cuenta que estoy en una liga diferente al resto de la gente, ellos rien, tienen proyectos, lloran, sufren, ...yo sólo me he visto morir, es más para qué prolongar un sufrimiento sin sentido si sabemos cual es el final. Sólo me queda que sea un milagro de la ciencia...o no.
Hoy además no voy a utilizar la fuerza luchadora que busca la Esperanza, que espera el Sol cada mañana...mi primera entrada sin un pensamiento positivo. Hoy estoy de luto por lo que fui, necesito mi tiempo de duelo, llorar y reflexionar cómo será mi vida desde ahora. Cómo afrontaré necesitar a alguien, cuando la persona que me ayuda necesita tanta ayuda cómo yo. Mi enfermedad no destruye mi vida, sino tantas a la vez...y eso me duele más, apenas puedo ver las palabras tras mis lagrimas...estoy tan cansada de tanto sufrir que hasta ya veo mi fin como un alivio para lo demás.
Ya dije que era un mal día...así se quedará.



sábado, 1 de octubre de 2016

EL CICLO DE LA VIDA

No, no voy a hablar de El Rey León, aunque reconozco que fue un bellísimo musical. Hay tantas metáforas sobre lo qué es la vida, un tren, un camino, un libro en blanco o escrito, una carrera, una montaña rusa (de la que tiro mucho)... de cualquier cosa que hay en la vida podemos hacer una analogía, la razón es fácil porque la Vida es muy sencilla, una  fina o gruesa linea, no importa, sólo  tiene un principio y un fin. 
¿Qué es lo difícil? Vivirla. No hay mayor verdad que desde que nacemos empezamos a vivir y a morir.  Lo segundo, morir,  no nos pertenece, no somos dueños de esa decisión e incluso cuando es voluntaria, siempre depende de circunstancias de la vida no al hecho en sí de morir. Pero vivir, ay amigo, vivir es la cuestión más compleja y sencilla a la vez. Por tanto desde el mismo concepto tenemos la contradicción en la que vivimos constantemente. 
Me he dado cuenta que mi vida ha sido dura, muy dura para una niña que tenía una sensibilidad muy frágil aunque ya empecé a crear la coraza (a veces infranqueable), que he ido aumentando capa a capa, en la misma medida que recibía palos y golpes duros que iba recibiendo mientras iba creciendo. Sé quien entenderá esto pues también estaba allí y también era una niña y también creció...pero el silencio de aquella vida, es lo que nos ha hecho fuertes y duras y cómo asumimos lo vivido es lo que nos ha hecho tan diferentes, quizás casi incompatibles, pero para siempre  juntas.
La dureza de la vida, las opciones que tomamos, los buenos momentos (que son seguramente más que los malos pero no dejan esas huellas imborrables), el conjunto es lo que somos ahora mismo. He hecho durante una gran parte de mi vida lo que he querido, o creo que quería hacer, a veces en  la juventud  tomamos decisiones de las que después nos arrepentimos. Pocos en este mundo podrán decir que la vida es fácil, bien sabemos que ni el dinero, ni la fama, ni el poder dan la felicidad y por tanto nadie diría que la vida es una sencilla linea con principio y fin, siempre vienen curvas.
Hoy he reflexionado sobre mi vida, el camino de desprendimiento requiere eliminar de la vida muchas cosas. Nunca podremos eliminar lo vivido, pero sí debemos situarlo en su contexto, no sólo en el que sucedió sino en el contexto de ahora. 
Sé quienes en mi vida han representado algo y ya hice en la medida que he podido conectar con ellos y decirles que han supuesto en mi vida y darles las gracias porque me han aportado algo. Sí, la vida es una linea llena de obstáculos, decisiones, buenos momentos pero sobre todo personas que interfieren constantemente. En ellos está en gran parte nuestro sufrimiento, se nos mueren, nos engañan, nos dejan...pero, lo más importante, nos aman. La vida es una linea de personas, algunas sólo serán imágenes oscuras difuminadas, sin saber qué aportaron a nuestra vida, mientras otras determinan en gran parte lo que eres ahora (querida Beatriz que me has enseñado a pasar por este duro y bello camino, y siempre serás mi luciérnaga sin alas),  quizás después lleguen a formar parte del subconsciente o de un pasado dejado atrás, o llegan nuevas personas que me aportan nuevas huellas más suaves, mas centradas en el camino que recorro. Pero, siempre sabes que hay personas que dejan una pequeña huella, que va formando ese ser que está en la linea, solamente en la linea de la vida. 
Están las personas nocivas, que te han hecho daño, que han dejado cicatrices ... pocas tengo y en verdad ahora mismo no podría nombrar a ninguna, lo que he de agradecer y también dice mucho de  como soy (ya paso de humildad). Quizás estén en el inconsciente, pues allí quedarán.
Hice las cuentas de mi vida, cuando supe que mi Cáncer era incurable. Decidí limpiar mi alma, estar en calma y en paz conmigo mismo...pero dejé mi infancia, nunca la he tocado, ni quiero hacerlo. Pero ella llamó a mi puerta. Mi infancia también ha tenido muy bellos momentos, en las calles de mi barrio, especialmente con mi querido Félix, y también Antonio, María del Mar y María de los Ángeles, bien los he recordado estos días, aunque alguno que no está ya con más intensidad (siempre estás en mi corazón y cada mañana al ir a trabajar, como una obligación, te recordaba amigo Félix),  han quedado impresos siempre en mi corazón, pues son parte de lo que soy...una infancia feliz.
También ha llamado mi infancia de colegio, son imágenes borrosas, oscuras, apenas recuerdo rostros. He recordado malos momentos, pero también buenos, bocadillos, viajes, profesores, palmetazos, tiradas de trenzas, sólo era una pequeña niña, nada más y por tanto debo también respetarla porque sobre todo es mi niñez, me pertenece a mí y es mi vida. En esa edad nadie aporta nada porque sólo somos libres, no estamos construidos, es la única parte de nuestra existencia que sólo es jugar, llorar, sufrir sin saber o no entender. No debemos buscar aportación a lo que hemos sido, no tocaba en aquella época, sólo ser lo que éramos aún cuando la memoria haga estragos.
Yo, gracias a esa llamada, he podido leer la linea de mi vida...y ahora he cumplido el ciclo,  he pasado cuentas, me he desprendido de todo. Soy libre de espíritu, lo que pase pasará, da igual sólo voy a vivir en la Esencia, en el Yo, en comprender que la vida que he vivido podía haberla hecho más simple. Da igual, no me arrepiento de nada, y de lo malo, pues hecho está, y las decisiones equivocadas pues no hay vuelta atrás. Mi linea de la vida, ya no es una linea sino una sucesión de finitos puntos. Sólo sabré si es un punto seguido, un punto y aparte...me da igual cada día lo sabré. El punto final no lo conozco, ni sabré cuando llegará, quizás queden pocos puntos o serán muchos. No importa, mi ciclo de la vida lo he completado...ahora a escribir cada día mi punto de la vida.
Un día más, un punto y seguido. El dolor ha estado estable pero para ello he debido permanecer en cama, no importa ha sido fructífero, mi mente nunca para, siempre está trabajando y tengo terminada mi análisis de Kokoro.
Mañana saldrá el Sol que calienta mi alma, sólo luz frente a luz. A mayor desprendimiento mayor libertad. Soy feliz, no importa con qué, sólo vale ser feliz y libre. Hoy un poco más, menos cargas, mas liviana para enfrentarme a lo que ha de venir...o no. La esperanza es esa leve pluma que está incrustada en mi corazón.



martes, 27 de septiembre de 2016

DESPRENDIMIENTO

No he escrito mucho en el blog, sencillamente porque hablar de dolor me produce hastío. Cada entrada sería, prácticamente, la misma entrada del día anterior, y aunque consideró esto mi "rincón" de psicoanálisis diario, es bien sabido que todo terapeuta se aburre, o eso pienso, de escuchar siempre lo mismo. Qué decir si en mí se juntan el paciente y el psicólogo, un horror. Por ello dejo el dolor hoy a las pastillas, y sigo en mi crecimiento interior, que también me ayudan a situar el dolor en su contexto y me permiten, de alguna manera, "vivir" una vida normal.
He nombrado muchas veces la palabra "Desprendimiento", pero no me refiero a un planteamiento religioso en él que al desprendernos de la cosas materiales nos liberamos de las cosas mundanas. No soy una monja contemplativa, que hace voto de pobreza y con ello elimino cargas que pudieran interferir en el contacto con su Dios. No es ese tipo de desprendimiento aunque tiene muchos rasgos.
Cuando hablo de desprendimiento, me refiero a un todo, emociones, personas, cosas materiales, etc. Nos desprendemos de aquello, que al entender lo básico de la existencia humana me sobra. No lo necesito en esta fase de mi vida. Por ello, el desprendimiento es único y personal, porque cada persona es una Vida, y es la vida de cada persona la que indica lo que ya no es necesario. Evidentemente, la fase de mi enfermedad indica un mayor desprendimiento, pues para que voy a tener cosas materiales  me  serán prescindibles. Ya no tengo por qué soportar noticias y problemas que son importantes para el mundo pues  ya no puedo tener más cargas sobre mis propias emociones. Escribió Oliver Sacks, neurólogo  y escritor del que he sido una gran seguidora suya, una carta cuando le diagnosticaron un cáncer en el que le daban unos pocos meses de vida. El era mayor, había realizado y recorrido mucho mundo, siempre estaba expectante ante los nuevas investigaciones y los hechos de cualquier tipo que sucedían en el mundo, pero en aquella carta (curioso que la leyera un mes antes de ser diagnosticada de está recidiva) decía que ya no leería noticias, ni libros sobre nuevos descubrimientos, sólo disfrutaría de la poca vida que le quedaba, con sus amigos, los libros que quisiera leer y los viajes que pudiera realizar.  Lo que me impacto de todo aquello, es cuando dijo que - correspondía a las  siguientes generaciones  la labor  de enterarse y saber lo que ocurre en el mundo, para él eso ya había terminado -. 
Es realidad, ahora apenas conozco mas allá de mi mundo, cuando antes estaba atenta especialmente a los contenidos políticos, sociales, etc, ahora "paso" (con más razón en estos momentos mientras lucho por mi vida otros luchan por sillones). Es triste. Cosas horribles pasan en el mundo, pero si no puedo ni cargar con mi dolor como voy a cargar con el de otros, y ni siquiera quienes deben hacerlo lo hacen...no, no he nacido mártir, sólo quiero vivir.
Me he desprendido de personas, cualquiera que me implique un sentimiento negativo lo alejo, sólo quiero reír y ser feliz. Qué más negativo que luchar cada día contra el dolor, el sufrimiento y los pensamientos negativos. Tengo mis nubes negras, no quiero mas tormentas de las necesarias.
Y el desprendimiento mas bello, al conocer la belleza de la Vida entiendes con intensidad lo que sobra en mí. Es un camino difícil, implica cambiar lo que eres o mejor has sido, pero se consigue. Todos podemos cambiar a cualquier edad, lo he logrado, o lo estoy consiguiendo. Porque eso sí, esto no tiene final...bueno sí el Final. Me siento satisfecha, porque no guardo rencor, ahora mismo estoy abierta a cualquiera que en algún momento me dejó de lado, me hizo daño...me da igual no guardo nada soy libre en ese aspecto. Libertad de ser, quizás físicamente esté atada pero cada día mi desprendimiento me hace más libre, porque cada día descubro que sobran muchas cosas y aprendo lo esencial.  Desprendimiento y Esencia van unidos, uno me lleva al otro.
Un día mas de dolor, pero trabajando mis libros y escritos. Un día más para descubrir lo que importa y lo que sobra en mi Vida. Un día mas de Vida, aprendiendo a pesar del dolor,Resilencia.
debemos aprender incluso de los malos momentos.
Mañana saldrá el Sol, seguiremos desprendiéndonos y creciendo y por tanto siendo cada vez mas Ser y Esencia. Sé que todo puede parecer filosofía barata, me da igual lo vivo y soy feliz, me desprendo de lo que puedan pensar. Soy libre y feliz. Seguimos adelante.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

ESPERANZA

Puede sonar duro lo que voy a decir ahora, pero tengo la certeza de que el cáncer es mi final. Si, es verdad, nadie sabe nada, mañana puedo cruzar la calle y ser  arrollada por un autobús, o puede haber un milagro y empiecen a funcionar los nuevos tratamientos que me van seguramente a poner próximamente. Pero es evidente que la cosas no van como me hubiera gustado que ocurrieran cuando  tuve la recidiva de mi cáncer de mama apena dos años finalizado el tratamiento. Pensaba que seria una lucha constante, durante muchos años, dolorosa pero que podía durar tantos años que incluso llegara a morir de vieja... ya lo veo difícil, no imposible, pero si que muy difícil. Las probabilidades de supervivencia van bajando y la rapidez con la que ocurre todo en mi cuerpo, juegan en mi contra. ¿Qué tengo a mi favor? Yo misma y mi determinación. Claro que si eso fuera suficiente poca gente moriría de cáncer. Es aquí donde juega la esperanza y mi espíritu luchador.
Se que es duro y difícil lo que he dicho pero lo tenia decir, quitármelo de encima, liberarme del peso de ésta dura realidad que llevo en mí desde hace unos días. Guardarse las cosas es malo y este blog siempre ha sido un rincón de liberación de mis malos y buenos pensamientos. Han llegado los peores pensamientos con las peores realidades, pero una debe ir preparándose, aunque sea inconscientemente. Crear un mundo imaginario tampoco sirve,  el golpe es mayor,  hagamos las cosas lentamente, como no hacen mis malditas células que se multiplican mas rápidamente de lo deseado. Pero eso es incontrolable, y sólo esperar, ir parchando y que no llegue a lugares que no tienen vuelta atrás. Pronto lo sabremos.
He dicho que este es un lugar para lo bueno y lo malo. Lo bueno es que he trabajado mucho, tengo ahora más momentos bajos es inevitable,  pero he tenido mas determinación que nunca. Mañana voy a la piscina, ando todos los días...hoy me he hartado. Hago ejercicios. No pararé hasta el ultimo momento, no me rendiré, y por eso intentaré hacer lo que nunca he hecho: obviar los efectos de la quimio y aunque no pueda y este medio muerta haré las cosas...seguiré hasta que ya no pueda más, no me sentare en mi sillón esperando poco a poco como mi cuerpo va decayendo. No, seguiré con mis planes aunque tenga que ir arrastrándome.
Ya he dejado el trabajo o mejor dicho ya me han dicho que la invalidez es lo que me viene a continuación. Pues nada mi tiempo será para vivir, luchar, disfrutar y de manera suave ir cerrando los asuntitos que pudieran quedar deshilachados en mi vida. Quiero llegar al desprendimiento, nada me importa de las cosas superfluas, me interesa la verdad, la sinceridad, el amor, la amistad y mi familia...esa será mi labor. Mi cuerpo pude hacer lo que quiera el ya es libre, mi mente también lo es. Mantendremos una dura lucha, gane quien gane, seré feliz mientras todo ocurre sencillamente  porque viviré día a día, como si el mañana no existiera. Despertaré con el amanecer y viviré hasta el anochecer,  todo el día para ser  feliz, crecer como persona e ir liberándome buscando la esencia. Sé que habrá dolor y sufrimiento, pero eso también es la vida. 
Un día más con mi compañera dando un paseo, contado cotilleos, como siempre. He leído, escrito en mi blog de libros.... las cosas normales que suelo hacer, nada ha de cambiar, por lo memos lo intentaremos
Mañana saldrá el sol y empezare de nuevo a nacer, y como único proyecto iré a la piscina, empezaremos fortaleciendo el cuerpo para los nuevos tratamientos que han de venir, y tendremos la esperanza de que mi cuerpo se adapte a alguno. Seguimos luchando día a día. No hay nada mas, sólo
tengo el presente, mi presente, y aunque tenga miedo y llore mas a menudo, sé que reconduciré mi vida poco a poco y seré mas feliz,  desde que amanece hasta que anochece. Día a día, nada mas.


domingo, 18 de septiembre de 2016

EL DIA DE MAÑANA

Mañana sé que no será un día como otro cualquiera. Bueno creo que desde el año 2012 no he tenido un día normal, siempre me ha parecido que era un período de mi vida que tenía un principio y un final, que tardaba en llegar, acompañado de dolor y sufrimiento...pero terminaría, volvería a mi rutina de trabajo, aunque ya fuera otra persona, pero seguiría como todo el mundo sigue el curso de su vida.
Mañana, no será como otro día cualquiera. No, mañana constataré que tengo un enfermedad incurable, que ha trastocado mis proyectos, mi estar en este mundo y aunque luche duramente cada día con ahínco, fuerza y esperanza, es ella la que determinará el rumbo de mi vida y también he de decirlo, el de mi propia existencia. 
Mañana no será como otro día cualquiera, iré con ese informe que señala algo muy fuerte pero yo estoy sólo pensando que eso supondrá que me den la Incapacidad, dejaré mi trabajo, lo que tanto luché por conseguir, estudié, me esforcé, tenía proyectos de alcanzar metas, me gustaba...mañana terminará porque cuando el médico inspector vea mi informe, desde ese momento sabré que dejaré mi trabajo y entonces  seré consciente de lo que viene en el informe. Me quedare yo y mi cancer avanzando, y cuando lo pienso fríamente me pregunto qué será de mí sin tener ese objetivo que era volver a trabajar, a mi vida normal, cómo me adaptaré a ser una persona con cancer que avanza no  sé con la rapidez, no sé nada...me da miedo saberlo, aunque la gente crea que no tengo miedo, ni sufro, ni lloro, ni digo que la vida es una mierda. Me recuerda a unas frases muy celebres que se pronuncian en la obra de Shakespeare "El mercader de Venecia":

"¿el judío no tiene manos, órganos, dimensiones, sentidos, afectos, pasiones?¿No es alimentado con la misma comida y herido por las mismas arma, víctima de las mismas enfermedades y curado por los mimo medios, no tiene calor en verano y frío en invierno, como el cristiano?¿Si lo pinchan, no sangra? ¿No sé ríe si le hacen cosquillas? ¿Si nos envenenáis no morimos?¿Si nos haces daño, no nos vengaremos?"

¿Qué quiero decir?, simplemente que aunque tenga esta fachada hay dolor sufrimiento, miedo, no quiero que esto me pase, quiero volver atrás, que todo sea un sueño...no quiero ..no quiero...joder odio lo que me pasa, lo odio con todo mi ser, maldito sea el cancer, el dolor, la muerte, maldito todo, ojalá pudiera ahora mismo desaparecer ...si desaparecer, no seguir sufriendo ¿quién sabe lo que me espera? odio mi vida... pero y ¿qué hago?. Morir...bueno quizás no tenga que hacer mucho esfuerzo, por eso la incoherencia es que lo odio todo porque no quiero morir. Cuando no se sabe que se va a morir, es fácil pensar en morir (ya lo he vivido, todo pasamos por esa etapa), pero cuando llama la jodida a tu puerta, no le abres, cierras bien fuerte, haces silencio que no sepas que estas...no, no quiero que entre en mi casa...pero ya entró. Ahora a jugar al escondite...espero que se canse y me deje tranquila pero me voy a esconder, que le va a costar mucho tiempo encontrarme.
Mañana no será un día cualquiera, pero lo intentaré. Iré a mis citas, la Inspección y inmediatamente al hospital, el fin y mi vida desde ahora. Poco a poco, buscaré cosas que hacer, leeré, seguiré con los blogs, dibujaré (si mejora el cuello),...la vida sigue y no voy a perder un minuto llorando. No se cuanto será, me da igual, pero no me voy a quedar en mi sillón llorando...sí, lo que más deseo es vivir, pues viviré, con lo poco que tengo. Ahí está la cuestión que lo que tenemos es con lo que vivimos, y debemos descubrir lo maravilloso en lo escaso, ver lo positivo en lo negativo, reír , intentar mejorar mi cuerpo en la medida que pueda, todo es posible, y la leve pluma de la esperanza que está en mi corazón, no caerá porque la tengo bien sujeta con mi determinación, el esfuerzo diario por sonreír , hacer felices a los demás, no ser una carga...sólo vivir, nada más y nada menos.
Mañana saldrá el sol, me dará calor y fortaleza para soportar el día duro, podré con el, lo haré con mi sentido del humor, lo haré porque es lo que debo de hacer , cada uno tiene sus quehaceres pues mañana tengo los míos, y allí estaré. Hoy es el primer día del resto de mi vida, siempre es así pero hoy lo es con más razón.