EL DIA QUE MORÍ

Hoy ha sido un mal día. He dicho esta frase antes, da un poco de miedo, porque el nivel de ese mal día sube cada vez más proporcionalmente.
Hoy ademas ha ocurrido algo esencial me he dado cuenta que quien YO era, ha muerto. Sí, es duro lo que he dicho pero es lo que siento, es más ha estado muriendo lentamente, pero hoy he asistido a su entierro. 
Me caracterizo por ser independiente, es más no necesitar ayuda, hacerlo todo por mi misma. Rechazo dar lastima, sentirme diferente por estar en una situación que causa pena, todo quiero hacerlo sin ayuda hasta que ya me es indispensable...siempre he sentido como una fuerte carga ser una carga para los demás. Excepto en la mayoría de las sesiones de quimioterapia, y en la consultas veraniegas, el resto desde el 2012 lo he hecho todo sin ayuda, incluso me vanagloriaba de ir y venir muchas veces en autobús como un hecho heroico. Siempre me he sentido orgullosa...quizás sea eso,  un exceso de orgullo que he amplificado en mi tiempo de enfermedad. Da igual hoy ha acabado, necesito ayuda para vestirme, para subirme y bajar de un coche...ya apenas puedo hacer nada físico. Hoy, por tanto, no es un mal día hoy es el día que ha muerto parte de lo que siempre fui. Siempre vamos cambiando, pero no morimos de repente en lo que somos...o quizás no me di cuenta que ya estaba ocurriendo y no quería verlo. Allí, hoy 3 de octubre de 2016, en aquel sitio que he ido visitando intermitentemente desde 2012, murió Olivia, y nació un numero de expediente. Allí ya no soy nada, sólo seré un fracaso o un milagro, el triunfo de la ciencia o el desecho de mi genética...hoy me he sentido ...que no era yo, nada un numero, que caía, que se desplazaba por las paredes para no caer, que recibía la mirada de pena al ver a una persona joven arrastrarse por los pasillos...menos mal que quedan ángeles en este mundo.
También me he dado cuenta que estoy en una liga diferente al resto de la gente, ellos rien, tienen proyectos, lloran, sufren, ...yo sólo me he visto morir, es más para qué prolongar un sufrimiento sin sentido si sabemos cual es el final. Sólo me queda que sea un milagro de la ciencia...o no.
Hoy además no voy a utilizar la fuerza luchadora que busca la Esperanza, que espera el Sol cada mañana...mi primera entrada sin un pensamiento positivo. Hoy estoy de luto por lo que fui, necesito mi tiempo de duelo, llorar y reflexionar cómo será mi vida desde ahora. Cómo afrontaré necesitar a alguien, cuando la persona que me ayuda necesita tanta ayuda cómo yo. Mi enfermedad no destruye mi vida, sino tantas a la vez...y eso me duele más, apenas puedo ver las palabras tras mis lagrimas...estoy tan cansada de tanto sufrir que hasta ya veo mi fin como un alivio para lo demás.
Ya dije que era un mal día...así se quedará.



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