MI REALIDAD

Desde hace años tengo siempre la sensación que hay dos realidades en la vida. Una que está ahí fuera y otra en la que vivo actualmente. Son dos mundos que coexisten, intrínsecamente relacionados, pero son dos realidades diferentes. Esta enfermedad trastocó hace ya tiempo mi propia existencia, la transformó totalmente, en muchos planos y no solamente en el aspecto físico. Pero cuando llegas a  la posición en la que me encuentro ahora mismo, donde no hay vuelta atrás, ni posibilidades de una futura curación, por lo menos a largo plazo, se produce una disgregación total y de repente te ves que vives en una realidad contemplando otra a la que ya no sientes pertenecer.
Esta semana, es un ejemplo, me entero de que el mundo entra en un nuevo rumbo tras ser elegido un personaje marrullero, vergonzante, misógino, racista, provocador zafio y que regirá durante cuatro años los destinos de una superpotencia, que queramos o no, domina este conflictivo mundo. La noticia estaba ahí, era importante, dada a discusión...pero pasó rápidamente por mi mente. Lo sentí pero no puedo ir mas allá, me dediqué a mis cuestiones intrascendente pero que son las que ahora verdaderamente llenan mi vida. 
En cambio ayer me entero de la muerte de Leonard Cohen y me ha parecido mas trascendental,  una noticia que me ha impresionado y todo sencillamente porque afecta a mi realidad. Es verdad que los enfermos nos volvemos egoístas, pero también todo tiene su explicación, 
Mi realidad, mi mundo actual está externamente formado en su mayor parte en una rutina de pastillas, pruebas, citas médicas, periodos entre quimioterapias, esperas angustiosas de resultados..así siempre, y de manera continua e indefinida, por ahora no hay final (esperemos); lo que es normal para el resto es lo que rompe la monotonía en mi discurrir "medico", y cuando estoy en esa realidad "normalizada" nunca dejo de estar atada por férreas cadenas a la realidad a la que ya definitivamente pertenezco.. Pero esta realidad es mas compleja, no solo vivo de mi enfermedad, he creado para mi un espacio de ocio, o mejor de trabajo, basado en la lectura y en el análisis de los libros (y en cuanto mejore físicamente del dibujo) pero lo más importante, mi enfermedad me ha dado un regalo: el conocimiento de mi misma. Luchar contra la enfermedad no consiste exclusivamente en seguir los dictados médicos, sino en descubrir y escuchar mi cuerpo (en estos meses he aprendido a escuchar y saber de él más que en toda mi vida), y también abrirme a una introspección interior que se ha basado en la meditación, dejar de pensar en mis penalidades y encauzarlo en todo aquello que pueda hacerme crecer como persona. El camino de mi enfermedad es el camino del Yo.
Ni que decir tiene que en mi camino hay muchas obstáculos y muchas caídas, pero de todas ellas he aprendido algo de mí, y al reflexionar he dado el paso siguiente para poder cambiarlo. La fortaleza de espíritu, el buen humor y la esperanza son tres pilares, y siempre, siempre la búsqueda de la Esencia. Ese es mi trabajo, quizás pueda parecer una tontería, pero mi fortaleza y animo nace de ese desprendimiento interior, de buscar el ser...esa luz que alumbre el animo y la esperanza,  que vivo el momento, pero que habrá más muchos momentos. 
La esencia es descubrir que nada tienes, solo la vida, el ancla al que estas atada irremediablemente.  El amor a la Vida por encima de cualquier cosa, necesita de la total ausencia de obstáculos mentales, de la basura que diariamente vivimos, enzarzados en disputas sin sentido, embarrados en cuestiones intranscendentales y que ahora cuando sólo tienes un débil hilo que te une a la vida,  recapacitas ¿qué de tiempo he perdido en esta vida!, cuando lo mas hermosos es ser y saber que estamos ahora y eso es el gran valor de nuestra existencia. La esencia y la luz, de la que ya hablaron los místicos, no tiene por que tener un valor religioso, es saber lo importante que eres en el lugar en el que nos ha tocado estar. Es amarnos a nosotros mismos, querernos, saber que con nuestros defectos y virtudes esencialmente Somos. La metafísica que estudié hace muchos años y que aprendí usando básicamente la memoria, la he comprendido viviéndola en su intensidad: Ser y Estar. Y eso sólo es si vivimos, nada tiene sentido sin la preeminencia de la Vida por encima de todo.
Debo dar las gracias a la enfermedad, no por el dolor que me ha dado sino por todo lo que me ha enseñado: el amor a la vida, el vivir al momento, el comprender lo que es Esencial, el amarme a mí misma, ser mejor persona, desprenderme de todo lo malo que pueda hacerme daño a mí y a los demás. Sí quizás me ha provocado una distanciamiento de la vida social y política que ocurre en la otra realidad, pero para ello están los otros; es mi pequeño egoísmo, ahora me toca vivir y ser feliz. 
Mañana saldrá mi Sol que cada día calienta mi alma, fortalecerá mi espíritu, me dará ánimos y ganas de seguir adelante...mientras ame la vida las nubes siempre pasaran volando. Seguimos...siempre




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