viernes, 29 de abril de 2016

MI CÍRCULO

Desde el primer momento que empecé este blog, lo hice como un ejercicio terapéutico que me sirviera para tener una visión progresiva de mi lucha contra esta enfermedad y una técnica psicológica de refuerzo mental. Pero lo que a veces saco en conclusión que está lucha es un círculo cerrado del que no puedes salir. Esta enfermedad es una carcel de dolor, para sobrevivir debes aceptar y seguir adelante cada día. Mi problema es la cadena perpetua, y ni siquiera en ella caben días de permiso.
Tengo una visión negativa de la enfermedad en sí, es evidente que un Cancer en estadio IV con metastasis da pocas esperanzas para el futuro.Pero eso lo tengo asumido. Nadie sabe el tiempo que estaremos, nadie sabe lo que va a suceder en el segundo siguiente mientras escribo estas palabras. El futuro no está escrito, solo son deseos, aspiraciones, es un mundo en potencia, pero sólo eso. Hay un pasado vivido y un presente real. Y yo vivo mi vida al día mi realidad pura y dura. Y en verdad que es dura.
Mis relatos del blogs son repetitivos, 21 días de las mismas sensaciones y emociones. Pero esa es mi vida. ¿Por qué no puedo salir del círculo? Porque mi cuerpo me impide llevar una vida normal, porque tengo Cancer, y porque constantemente tengo dolor y estoy cansada. ¿Cómo puedo luchar con un dolor que aparece con sólo respirar? Y cuando termine de ésta crisis, ¿cuál será la siguiente?
Pero, voy a pensar que siempre me queda la esperanza. El dolor pasará, y disfrutaré de los momentos que pueda, viviré feliz porque vivo, y cuando venga otra vez, sabré que volveré a salir de ella. La felicidad está en las pequeñas cosas, la felicidad está en saber que cada día creces como persona, que vas dejando caer tus hojas muertas y renace poco a poco la esencia de lo que soy.  Seguiré llorando por mi dolor, pero me alegraré cada día de que soy una persona luchadora que cae y se levanta; me alegraré de que conoces a quienes son tus verdaderos amigos, me alegraré por el amor de mi familia, de cómo me cuidan y se preocupan de mi, me alegraré porque ellos saben que no me rindo por ellos y por mí. La vida sin dolor es un tesoro, pero mi vida aún con dolor es la expresión del milagro del ser humano de ir siempre más allá de lo posible. Quiero alcanzar lo imposible, qué simplemente es el milagro del día a día.
Un día más, con mucho dolor, pero sabiendo que cada día que pasa se acerca el día que este desaparecerá, y empezaré de nuevo a recuperarme, y aunque viva en un círculo cerrado, lo lleno del Sol de cada mañana, de las flores de la primavera, de las risas de los niños de la escuela que veo a través de mi ventana. Siempre hay un futuro aunque este en un círculo cerrado, sólo necesito una ventana que permita contemplar hasta el final lo maravilloso que ofrece la vida.