jueves, 5 de mayo de 2016

DOLOR Y VIDA

" El dolor tiene un Elemento de vacio;
no puede recordar
cuándo empezó -o si había
un tiempo en el que no existió -"
Estoy descubriendo en la poesía una expresión hermosa de lo que siento. La poetisa, con su alma trágica, plasma sin saberlo mi yo más profundo. Pero al fin y al cabo hombre y mujeres sentimos igual, lo que ocurre es que nuestros sentimientos humanos están descompasados en el tiempo, porque nacen en el ritmo de las vivencias propias de cada uno.
El alma dolorida del poeta, dibuja en bellas palabras unas vivencias de dolor, inseguridad, de pérdida, de miedo a la muerte... ellas sufría , y aunque mi experiencia es diferente transmite más de lo que mi alma , mi más profundo yo pudiera expresar.
Al igual que ella, el Dolor es constante quizás tanto que forma parte de lo que soy, pero su alma trágica le lleva a senderos tenebrosos, y yo busco la luz. Es verdad que a veces no recuerdo si existió en mi vida un momento en el que no hubiera dolor, pero quizás es una constante del ser humano. Es pura verdad que desde que nacemos vamos muriendo lentamente, al fin y al cabo nuestro cuerpo es finito. De ahí de sacarle el mayor provecho a la vida. Si morimos cada día, debemos multiplicar la vida cada segundo, exprimirla y vivir. No vale la pena mirar atrás en estos momentos y arrepentirse de lo que se ha dejado de hacer o de aquello que se hizo y no fue bien. En mi caso solo vale el presente y cierta ensoñacion de un futuro liviano. Pero se que si algo he aprendido es que vivir es el reto de nuestra existencia, y hay que tirarse al abismo, simplemente porque el abismo siempre está en nuestros pies.
Vivir con dolor es parte de mi, pero también, soy una persona luchadora, creativa, empatica, inteligente, humilde ( aunque no lo parezca ahora), tengo imaginación, una alma artística, responsable, familiar...en fin, también tengo cosas malas, pero ya con el dolor y la enfermedad valen por ello. Hoy quizás he visto un poco de que el tratamiento ya va incidiendo en mi vida más de lo que me gustaría, y la vuelta al trabajo se haga más difícil. Pero no me rendiré, y seguiré luchando para poder recomponer en cierta manera mi vida, aunque el dolor sea mi fiel acompañante.
Un día más, el dolor disminuye, y aunque he estado cansada hoy he podido volver a dibujar. Empiezo a hacer proyectos, y eso es buena señal aunque los haga desde el sillón. Soñar no cansa. Mañana saldrá el sol e intentaré  poco a poco, volver a poner mi cuerpo en marcha. No se un tiempo en donde el dolor no existía, pero siempre existe el sol, que calienta y alienta mi espíritu.