domingo, 12 de junio de 2016

DOMINGO

Es un día apático. Se junta el calor y el domingo. El domingo es un día que siempre crea cierta melancolía, sea en verano o en invierno. Por la mañana o por la tarde , las calles más vacías, menos ajetreo de gente. Todos se mueven con parsimonia como si quisieran alargar el momento, aunque por dentro pensaran los tristes que son los domingos, los cortos que se nos hacen. Todo se hace lentamente para que no termine. Quizás sea el día más incongruente de la semana. Desde siempre se nos enseña que es un día de alegría, de vestir bien, de comer lo que no se come el resto de la semana. Pero en el fondo el domingo nos molesta, nos recuerda lo que siempre viene después. Yo me encuentro en un constante domingo, siempre me da esa melancolía, de algo que ha de venir pero nunca viene. La espera de la rutina, que no la encuentro. Incongruente no, bueno como todo lo que me ocurre. Lo sabio es vivir con esa incongruencia, y como todo ser humano es algo que sabemos hacer muy bien.
Es bueno que no tenga mucho que contar, quizás, esa quietud en todo lo que me ocurre sea un camino más dulce a todo lo que me espera. Quizás la ignorancia también sea una bendición. Estoy leyendo un libro maravilloso " Tu no eres como las otras madres" , más que leer lo estoy bebiendo. No tiene nada que ver con mi vida pero de toda lectura siempre saco una reflexión . La protagonista es una mujer que vivió en los locos años 20, exprimiendo la vida, todo era vivir, casi sin pensar. Disfrutaba del momento, del amor, de la pasión, vivía para vivir. Es una historial real contada por la propia hija, y nos hace ver como su madre siendo judía, fue totalmente inconsciente a la llegada de Hitler al poder, no lo quería ver,  o lo vio pero le era más importante vivir como lo estaba haciendo hasta ese momento. Para la experiencia de vida que tenía, algo como aquello que sucedía en su Alemania natal no tenía por qué tocarle o le era indiferente. Todavía me queda por leer, pero me hace pensar en esa irreflexion de la vida. Y me pregunto si ¿soy irreflexiva al no pensar y ser , totalmente ignorante a lo que estar por venir o no, en mi vida? No lo sé. Seguiré viviendo, como el personaje. Sabiendo en la época que vivió no creo que el destino que le espera sea muy halagüeño. Pero en mi caso, no estoy siendo irreflexiva,  se  lo que ocurre, pero debo vivir. Los acontecimientos si han de venir vendrán y se tomarán las decisiones que sean pertinentes. Ahora solo queda pues vivir dentro de mis posibilidades y mis herramientas. Ellas me permiten ser felices, porque como siempre digo la felicidad no es un concepto absoluto  sino que es la suma de las pequeñas felicidades de cada día
Un día más, caluroso. Mañana saldrá el sol, e intentaré ir rompiendo la monotonía de los último dias , supeditados  al dolor. Ahora estoy libre y debo dejarme ir. Solo pienso en pasarlo bien y disfrutar.
Vivir, lo que ocurra ahora, es lo que importa, lo de mañana , por ahora, no es de mi incumbencia.