ARCILLA

He leído esta mañana algo que me ha llevado a reflexionar. Dicen que nuestro pasado es la arcilla sobre la que vamos moldeándonos con el tiempo. Lo curioso es que nuestro presente es la arcilla sobre la que moldeamos nuestro futuro. En definitiva siempre estamos hechos de materia básica, siempre nos estamos construyendo y deconstruyendo. Todo este tiempo de pensamiento, cada vez está produciendo un cambio en mi. Es lento y progresivo. Sé que se siguen sucediendo las montañas rusas y las incertidumbres, pero cada día consigo más control de mi existencia espiritual. La corporal puedo ir trabajándolo, ir modelandola lentamente, pero al final apenas tengo influencia en ella. O eso creo, porque a medida que crezco espiritualmente, cada vez tengo mayor conciencia de que mi cuerpo está intrínsecamente unido y por tanto todo lo que está beneficiando a mi alma, está beneficiando a mi cuerpo.
Aunque intento tranquilizarme constantemente, caigo cada día, especialmente cuando tiene que ver con las incapacidades e imperfecciones físicas. Hoy he trabajado en otra mosquiteras, y he restaurado dos cuadros. Pues eso que antes me resultaba fácil, que las ideas me surgían rápidamente, ha sido un desastre. He medido mal, se me ha derramado la pintura en el suelo y en mi cuerpo ( y era de disolvente). Un desastre, y me he sentido deprimida porque me di cuenta de que ya no soy la que era y por mucho que lo trabaje me sigue constando trabajo. Tengo falta de coordinación, de equilibrio, y me cuesta hacer dos o tres cosas a la vez. Le echaré la culpa a los años, y dejare mi enfermedad para lo imprescindible. Pero, si miro en mi corazón es triste ver cómo se va lentamente la que fui.
Pero bueno en contrapartida, está naciendo una nueva yo. Más fuerte, más capacitada, quizás no para correr un maratón, pero sí para superar lo que venga. Tengo más calma, aunque a veces me salga la fierecilla que he sido, soy un poco más zen ( me acuerdo lo reticente que he sido a todo lo espiritual y espureo). Estoy cambiando, y es un cambio positivo y eso es algo que a pesar de mis imperfecciones físicas debo agradecer porque estoy moldeando una arcilla presente que hará en un futuro un mejor yo. Bueno seguiremos en el presente, así trabajamos la arcilla constantemente. Es lo que importa.
Un día más, caluroso y trabajoso. Me he dado cuenta de que estoy cambiando, se van algunas cosas y aparecen otras nuevas. Es el proceso.
Mañana saldrá el sol, es mi futuro, es mi arcilla modelada del ahora. Mañana seguiremos
trabajándola.

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