NADA

Hoy estoy muy cansada, pero que muy cansada. Intento que no me afecte pero no hay nada que no me duela en este momento.
He ido al fisioterapeuta. La oncóloga me lo ha prohibido, pero ella no me ve como cada día, con  este insufrible dolor de cervicales, que me lleva a sostenerme con las manos continuamente la cabeza. La cuestión es que no tengo musculatura en toda la zona del cuello, de ahí de soportar el peso de la cabeza, que a su vez ha creado imposibilidad de movimiento. Una pescadilla que se muerde la cola, pero que me está dejando cada día más incapacitada. Y encima esta montaña rusa de dolor y bajones de ánimos, y esa tendencia de que nada ocurre, pero todo ocurre.
Respecto a la pierna, las cosas no son mejores ...o si. No se ha a atrevido a tocarme, pues he tenido metástasis en el trocánter mayor. O está inflamado y produce un pinzamiento, lo positivo, o es un fallo neuronal, propio del tratamiento que hasta ahora sólo me ha afectado a los dedos. 
Es lo que llamamos un día para dormir. La primera vez que tuve cancer lo hacía a menudo, el dolor insoportable lo soportaba durmiendo es decir drogándome y durmiendo día tras día, ademas como  la quimio me quemo el esófago y no tenia sabor, comía livianamente a base de puré y líquidos. Despertaba, comía y a dormir.  Pase mi enfermedad básicamente con Morfeo por eso el siempre me acuna todas las noches, soy su niña.
Esta vez al coger la rienda de mis circunstancias, que son peores, pero no tan dolorosas como la otra vez, pues no tomo pastillas y claro el sueño ya no es la solución. La solución está en la mente. Desde que me levanto hasta que me acuesto trabajo mi fortaleza mental, haciendo cosas, proyectos que sólo son para mí...pero qué importa, es la acción de la mente, la fortaleza de seguir adelante y a pesar de la debilidad física, el gran handicap de mi vida, no rendirme.
Hoy me he alegrado al tener noticias de una compañera de lucha que a pesar de que le han dicho que es ya difícil ella no pierde la sonrisa y ha vuelto a saludar y sonreír, aceptar la nueva situación y aunque parezca imposible, no hay nada mas imposible e incongruente que tener cancer y seguir sonriendo. Sonreír y luchar es lo eterno, lo que nos caracteriza y eso quiero ser...aunque también tendré mis momentos...es mi derecho.
La vida es dura, no sólo la mía pero debemos sobreponernos a ella, porque tenemos que seguir adelante porque se lo debemos a los que nos dieron la vida aunque ya no estén entre nosotros, se lo debemos a los que están junto a nosotros y sobretodo me lo debo a mí misma, porque soy importante en mi mundo, pequeño pero Soy y existo y por tanto cada día que me levante lucharé contra el desánimo, contra el dolor, el pesimismo...luchare siempre incluso cuando diga hasta aquí he llegado. Se llama supervivencia.
Un día más, caluroso y doloroso, pero esperanzador. Tanto dolor lo veo como positivo, mi cuerpo me duele y lo veo con más movilidad. Además la semana que viene delante de la doctora cogeré de nuevo las riendas y le diré que hasta aquí he llegado o mejora mi calidad de vida o busco otra salida. Estoy muy harta, son muchos meses y se acabó.
Mañana volverá el calor, estaré mas descansada y mejor, saldré a esa batalla de la Vida, interminable y cansada pero satisfactoria porque, ves que hay en mí una luz diferente, que la vida tiene un valor superior y que me encanta estar aquí, ser feliz en mis sorbos de felicidad. Cada día mayor esencia, mayor enseñanza, soy una buena alumna de la Vida. Seguiré siendo aplicada. Me alegro de sentir tu sonrisa de nuevo, es nuestra mejor arma.


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