lunes, 22 de agosto de 2016

LA LUCHA ÉPICA

Hoy he empezado el nuevo tratamiento de Reiki que me ha recomendado mí oncóloga. Para una mente racional como la mía, experimentar estas cosas es como un choque "cultural". Pero desde hace un tiempo no soy la misma. Esta diferencia en la que conviven mi mente y mi cuerpo, han trascendido más un espíritu, un yo que permanecía escondido en la cerebral Olivia.
No voy a decir que el dolor haya desaparecido, ha disminuido, y tengo esperanzas , y acaso esa leve pluma que es la esperanza que permanece inestable sobre mí pero me transmite una fuerza inagotable.
Luchar es una palabra fácil de decir, por los otros, por una misma, pero la lucha no es enfrentarte con alguien, con el sistema... es enfrentarte contigo y sabemos, por seguro, que somos los mas duros contrincantes. La lucha tiene que ver con el estado de animo, el cansancio, la medicación... todo influye. La  esperanza es una leve pluma que se posa en nuestro corazón y la lucha para no dejarla caer es épica. No es una exageración, admiro desde ahora quien lucha contra las dificultades, quien va más allá de sus fuerzas porque el ser humano es maravilloso cuando se mide consigo mismo para salir del cualquier pozo o circunstancia difícil. Todos en algún momento nos vemos enfrentados a una situación que se nos escapa de las "herramientas" que solemos usar para enfrentarnos a dichas circunstancias. Pasada la situación volvemos a la vida y sin darnos cuentas en un momento dado se convierten en pasado. Cuando la lucha es constante, dura e indefinida se convierte en épica... y eso debe engrandecernos, darnos mas fuerza vital para seguir adelante, y esa pluma que esta posada en nuestro corazón y que el simple viento la mueve, permanece allí escondida insuflándonos lo necesario para seguir luchando.
He dejado la morfina, paso de ser dependiente a las drogas y desde hace tiempo sé que podemos convivir con el dolor. Vine mal de Madrid pero también feliz, y con eso me quedo. Disfrutar y recordar lo buenos momentos, me he reído, he viajado, he visto lugares nuevos. He sido libre y el dolor es tan secundario. Vivir, vivir y disfrutar cada día, cada segundo cada momento. la felicidad de las sonrisas de Ana, el encuentro con las amigas que somos luchadoras, hablar de cosas de la familia...sentir que respiramos, estamos y la vida es mía. Hoy y ahora, por lo menos... el futuro no es de nadie.
Ya no soy la misma, la lucha me cambia en la batalla y me gusta lo que veo. Mi mundo y la manera de verla ha cambiado, he abierto mi corazón a muchas cosas y también lo he cerrado a otras, dejo atrás lo negativo, lo que me llena de inquietud. Ahora mi tiempo es para los míos y para mí, vivir la vida y ser feliz.
Un dia más, con un pasado lejano casi olvidado que ha llamado a mi puerta, como si estuviera caminando por el círculo de la vida. Llevo muchos reencuentros durante esta enfermedad, pero también he dicho muchos adioses. Es bueno cuadrar las cuentas siempre y no esperar hasta el ultimo momento, dejas atrás todo y sólo queda vivir y fluir. Mañana saldrá ese sol que me ilumina, me llena de vida y calienta mi corazón donde esta posada levemente mi pluma de la esperanza. Seguimos adelante. El ahora es lo único que me pertenece.