martes, 22 de noviembre de 2016

OTRO DE ESOS DÍAS GRISES

Llevo días acostumbrándome a los dos collarines, pues él que utilizo en la casa es también bastante incómodo. El hecho de que hayamos estado con lluvia, y los días nubosos ha implicado que mientras estoy en mi sillón no tengo que llevarlo. Eso es bueno y malo, no lograré acostumbrarme sino lo llevo el tiempo suficiente puesto. 
A veces tienes la sensación de que todo se ha vuelto en contra de una, que hay una especie de conspiración cósmica para que todo salga mal. Tengo desde el año pasado esa leve sensación, pero que , para colmo, en aquello que me entretengo, con lo que paso mi tiempo, trabajo, investigo...se vaya todo a la "porra", no es una conspiración cósmica, es que me encuentro literalmente en un agujero negro. Mi blog de libros que he llevado muchos meses trabajando sin querer lo he borrado. Con mucho trabajo he logrado encontrar las entradas y las he copiado de nuevo. Ayer me llevé todo el día y la noche me pasó factura, el dolor, el cansancio, supongo que el disgusto que no dejo mostrar...estoy tan cansada.
Siento que estoy representando una obra de teatro, que detrás se esconde los verdaderos miedos, los verdaderos sentimientos, la verdadera angustia. He adquirido un papel del que no me puedo librar, o eso creo. Tengo tantas dudas. ¿Por que no grito, lloro, o siento algo parte de un control de mis sentimientos negativos?. No lo sé, creo que esa soy yo verdaderamente, pero en la noche cuando el dolor, mi incapacidad de movimiento y esa sensación de que Ella está esperándome tras la puerta mientras  me veo degenerar lentamente...todo me llena de miedo. Si yo me mirara a mi misma como si fuera otra persona, me digo muchas veces, pensaría que tarde o temprano Ella pronunciaría mi nombre.
Pero ¿por qué ocurren estos pensamiento?. Los días grises y no descansar adecuadamente. Sin lugar a dudas mi tiempo es un cronómetro iniciado, no vamos a engañarnos, pero tengo esperanza en esta nueva medicación (cosa que no ocurrió anteriormente), que me permitirá realizar algunas viajes, alguna pequeños deseos, pequeñas acciones y momentos de felicidad soñada, todos merecemos eso.
Estoy cansada, no dormir, el dolor, el collarín, el miedo a hacer cualquier gesto...pues ha pasado factura y estoy en mi derecho. Lo he llevado bien, recuperando mi blog y leyendo, apenas he pensado, solo he calmado el dolor. Falta la chispa, pero es incluso natural aunque estuviera sana, el cuerpo necesita descanso, calma, sosiego; y la felicidad y la tranquilidad de espíritu no se consiguen en un cuerpo cansado y dolorido.
Mañana he tomado la decisión de tomar cartas en el asunto -espero que no llueva- iré a dar un paseo con mi compañera del trabajo, ella me mantiene en el mundo al que pertenecía. Debemos seguir acostumbrándonos al supercollarín, aprovechar esta semana, la siguiente empezamos de nuevo el ciclo de médicos y quimioterapia. También tengo ganas, estoy tan confiada... bueno mejor pensar en el día a día, muchas dosis de esperanza puede ahogarnos en la frustración.
Un día mas, trabajando en mis cosas que para mí son importantes. Un día gris, al igual que mi corazón pero todo tiene remedio, como siempre. La vida es ese continuo sube y baja. Hoy estamos abajo y mañana o pasado estaremos riéndonos de nuestra propia sombra.
Seguimos, sí algo he aprendido es que cada vez las cosas que pudieran parecernos angustiosas, o calamitosas pues no son nada. Sufres, soy humana, pero seguimos siempre adelante. Si es de admirar el cuerpo humano como llega soportar tantos tratamientos, la mente y el espíritu es aún mas grande, más fuerte ... y ésta es mi receta: aceptar y vivir el momento. Esperaré el Sol que alumbre mi alma, dé fuerzas y empuje a mi espíritu,  y me ayude a seguir como cada día. Estoy y soy, disfruto de las pequeñas cosas que hago...¿no es eso acaso un trozo de Paraíso?. Seguimos adelante, subiendo montañas.


jueves, 17 de noviembre de 2016

EL COLLARÍN

El otro día por fin tuve cita con el médico rehabilitador. La verdad es que me había imaginado que me darían unas sesiones de fisioterapia, me mejorarían la movilidad del cuello...que mi vida iba a sufrir un cambio, lento pero iría a mejor. Allí cambió todo (como siempre me ocurre ya no sé ni porqué me extraño). Al entrar me encontré con tres médicos, dos de prácticas (no me gustan empiezan a mirar y a preguntarlo todo...tampoco hay que saber tanto de una) y el médico en el cual me fijé que tenía unos ojos de un azul profundo y atrayente (tengo mucho radiación y elementos químicos en mi cuerpo pero todavía soy humana). Cuando empezaron a mirar la resonancia la cara de los tres fue un poema, para mi tía y para mí una situación de preocupación. El fue claro, a diferencia de mi oncóloga que habla mas de la marca Tempur de colchones que de mi enfermedad; me dijo que tenía unas fracturas metastásicas en la parte posterior de la vértebra y que tocaban la medula y que por tanto cualquier golpe, caída, movimiento brusco, podría romper la vértebra y dar a la médula lo que implicaría una tetraplejía. ¿Cómo me quede? Pues que ya nada me espanta, le dije que lo entendía, que había mejorado el brazo (eso es buena señal), y nada más: ¡Hágase su voluntad! (la del médico naturalmente). 
El médico de los ojos azul profundo llamó a la ortopedia y dijo que iba para allá que buscaran un collarín para inmovilizar mis cervicales. La ortopedia está enfrente de Traumatología, me atendió una muchacha técnica muy agradable que me puso un collarín azul que me dio mucha comodidad. Era muy sencillo, pasaba desapercibido...la cosa iba bien, sentí muy cómodo mí cuello. Después ella y yo volvimos de nuevo a ver al medico de los ojos azul profundo para que diera su visto bueno. 
En cuanto entramos, el medico de los ojos azul profundo dijo que ese collarín no me servía, que lo podría llevar cuando estuviera en casa cuando no hiciera grandes movimientos; debía ser un collarín que cogiera hasta el principio de las dorsales. Ella fue a buscarlo, me quedé allí esperando pensando  - bueno se acabo el mirar a izquierda y derecha, arriba y abajo...siempre de frente y con la cabeza alta-.
Cuando llegó traía un collarín de esos que ponen a lo accidentados para inmovilizarle la cabeza, y el médico dijo -¡correcto1- y debería llevarlo para salir, para realizar acciones con movimiento (dijo cocinar????), cuando me lo puse sentí que mas alta no podría tener la cabeza y que ese cuello no se movería ni queriendo. Y esa fue mi aventura en el rehabilitador, esperaba volver a tener movimientos y me he encontrado que mi cabeza carece de el...esperaremos que actué la quimioterapia y el zometa y me libere de mis "armaduras"
Y heme aquí con el espíritu de un Juana de Arco cualquiera con su brillante armadura de plástico y de cualquier material moderno, con la cabeza alta como mi espíritu y mi esperanza, y mirando de frente a la adversidad pues al enemigo se le ha de mirar a los ojos...y para más daño, reírte de él en su cara.
Cada día aprendo más a vivir al día, a disfrutar y reír con humor de lo que sucede (aún sabiendo lo que todo esto supone para mí). Tengo esperanza en este nuevo tratamiento, y sólo llegas a entender el valor de la misma cuando llegas al abismo de la desesperanza. La Vida guarda sus secretos, mostrándolos veladamente o con intensidad quién llega a tocar su mortalidad, muestra entonces su gran belleza y la sencillez de todo...lástima no apreciarla en la salud, en la plenitud; pero bienvenida sea.
Un día mas, soportando el gran peso...no del mundo sino del supercollarín. Poco a poco iremos adaptándonos. Estoy tranquila y feliz en los momentos...así es la Vida. Mañana saldrá el Sol que me da Luz y sentido a este  caminar por esta dura senda, pero de ninguna manera aburrida.

sábado, 12 de noviembre de 2016

MI REALIDAD

Desde hace años tengo siempre la sensación que hay dos realidades en la vida. Una que está ahí fuera y otra en la que vivo actualmente. Son dos mundos que coexisten, intrínsecamente relacionados, pero son dos realidades diferentes. Esta enfermedad trastocó hace ya tiempo mi propia existencia, la transformó totalmente, en muchos planos y no solamente en el aspecto físico. Pero cuando llegas a  la posición en la que me encuentro ahora mismo, donde no hay vuelta atrás, ni posibilidades de una futura curación, por lo menos a largo plazo, se produce una disgregación total y de repente te ves que vives en una realidad contemplando otra a la que ya no sientes pertenecer.
Esta semana, es un ejemplo, me entero de que el mundo entra en un nuevo rumbo tras ser elegido un personaje marrullero, vergonzante, misógino, racista, provocador zafio y que regirá durante cuatro años los destinos de una superpotencia, que queramos o no, domina este conflictivo mundo. La noticia estaba ahí, era importante, dada a discusión...pero pasó rápidamente por mi mente. Lo sentí pero no puedo ir mas allá, me dediqué a mis cuestiones intrascendente pero que son las que ahora verdaderamente llenan mi vida. 
En cambio ayer me entero de la muerte de Leonard Cohen y me ha parecido mas trascendental,  una noticia que me ha impresionado y todo sencillamente porque afecta a mi realidad. Es verdad que los enfermos nos volvemos egoístas, pero también todo tiene su explicación, 
Mi realidad, mi mundo actual está externamente formado en su mayor parte en una rutina de pastillas, pruebas, citas médicas, periodos entre quimioterapias, esperas angustiosas de resultados..así siempre, y de manera continua e indefinida, por ahora no hay final (esperemos); lo que es normal para el resto es lo que rompe la monotonía en mi discurrir "medico", y cuando estoy en esa realidad "normalizada" nunca dejo de estar atada por férreas cadenas a la realidad a la que ya definitivamente pertenezco.. Pero esta realidad es mas compleja, no solo vivo de mi enfermedad, he creado para mi un espacio de ocio, o mejor de trabajo, basado en la lectura y en el análisis de los libros (y en cuanto mejore físicamente del dibujo) pero lo más importante, mi enfermedad me ha dado un regalo: el conocimiento de mi misma. Luchar contra la enfermedad no consiste exclusivamente en seguir los dictados médicos, sino en descubrir y escuchar mi cuerpo (en estos meses he aprendido a escuchar y saber de él más que en toda mi vida), y también abrirme a una introspección interior que se ha basado en la meditación, dejar de pensar en mis penalidades y encauzarlo en todo aquello que pueda hacerme crecer como persona. El camino de mi enfermedad es el camino del Yo.
Ni que decir tiene que en mi camino hay muchas obstáculos y muchas caídas, pero de todas ellas he aprendido algo de mí, y al reflexionar he dado el paso siguiente para poder cambiarlo. La fortaleza de espíritu, el buen humor y la esperanza son tres pilares, y siempre, siempre la búsqueda de la Esencia. Ese es mi trabajo, quizás pueda parecer una tontería, pero mi fortaleza y animo nace de ese desprendimiento interior, de buscar el ser...esa luz que alumbre el animo y la esperanza,  que vivo el momento, pero que habrá más muchos momentos. 
La esencia es descubrir que nada tienes, solo la vida, el ancla al que estas atada irremediablemente.  El amor a la Vida por encima de cualquier cosa, necesita de la total ausencia de obstáculos mentales, de la basura que diariamente vivimos, enzarzados en disputas sin sentido, embarrados en cuestiones intranscendentales y que ahora cuando sólo tienes un débil hilo que te une a la vida,  recapacitas ¿qué de tiempo he perdido en esta vida!, cuando lo mas hermosos es ser y saber que estamos ahora y eso es el gran valor de nuestra existencia. La esencia y la luz, de la que ya hablaron los místicos, no tiene por que tener un valor religioso, es saber lo importante que eres en el lugar en el que nos ha tocado estar. Es amarnos a nosotros mismos, querernos, saber que con nuestros defectos y virtudes esencialmente Somos. La metafísica que estudié hace muchos años y que aprendí usando básicamente la memoria, la he comprendido viviéndola en su intensidad: Ser y Estar. Y eso sólo es si vivimos, nada tiene sentido sin la preeminencia de la Vida por encima de todo.
Debo dar las gracias a la enfermedad, no por el dolor que me ha dado sino por todo lo que me ha enseñado: el amor a la vida, el vivir al momento, el comprender lo que es Esencial, el amarme a mí misma, ser mejor persona, desprenderme de todo lo malo que pueda hacerme daño a mí y a los demás. Sí quizás me ha provocado una distanciamiento de la vida social y política que ocurre en la otra realidad, pero para ello están los otros; es mi pequeño egoísmo, ahora me toca vivir y ser feliz. 
Mañana saldrá mi Sol que cada día calienta mi alma, fortalecerá mi espíritu, me dará ánimos y ganas de seguir adelante...mientras ame la vida las nubes siempre pasaran volando. Seguimos...siempre




sábado, 5 de noviembre de 2016

ESPERANZAS Y SUEÑOS

A veces que no pase nada significa mucho. Estar tranquila, con mis libros, escuchando música, guarnecida del inestable tiempo que afectan a los huesos...bueno y a todo. Sí,  llevo mucho tiempo sin tener un largo período lejos de pruebas y hospitales y se agradece un montón. 
Poco a poco, sin darte cuenta empiezas a hacer planes -cuando mejore iré allí, haré esto o lo otro -empiezas a soñar. Yo no sé si soñar es bueno o malo, tengo verdadero miedo a la frustración, pero sale por sí solo, está incrustado en nuestro subconsciente, siempre tenemos sueños. Ya no sueño con grandes acciones o aquello que suponga muchos días, estoy sujeta a un período de 21 días, entre medio soy libre. Mis sueños, son pequeñas cosas, el poder pasear, ir a algún sitio que rompa la monotonía de mis quehaceres.
No me quejo, soy feliz con lo poco que hago, leer y escribir sobre la lectura me está resultando muy placentero, siempre fue un objetivo hacer un blog sobre libros. Ahora quiero empezar con el dibujo, pero resulta más difícil por la tensión que traslada a los músculos del cuello...pero estoy tan esperanzada en este tratamiento.
Sueños y esperanza, se están conjugando a la vez en mi vida y siento un cierto temor. Pero si algo debemos hacer, es cerrar los ojos al temor pues si somos valientes en ésta lucha, nada debemos temer a soñar y tener esperanza.
El día que me dieron los resultados me llené de esperanza, y aunque tuve una caída me volví a levantar y sigo teniéndola. Me siguen molestando algunos huesos, pero si con una toma el resultado  ha sido muy evidente... todo puede pasar, mientras el cuerpo vaya asimilando la nueva quimioterapia.
Mi esperanza permite sueños, y no voy a permitir el temor al fracaso, la obsesión por una frustración que no ha acontecido. Vivir al día, también supone negar los pensamientos negativos del futuro. Los sueños son posibilidades pero le damos al fracaso una realidad que no tiene cabida, pues no ha tenido lugar.
Seguiremos con la esperanza en el tratamiento, y lo noto porque es la primera vez que estoy deseando que llegue la semana que viene para recibir mi nueva quimioterapia, eso es la señal mas esperanzadora. La lucha es la esperanza de que aquello que hace posible frenar el avance de la enfermedad se viva con alegría y por qué no con la certeza de que todo puede pasar, nadie conoce el mañana, ni siquiera mi propio cuerpo.
Un día tranquilo, alegre, fructífero, empezando a hacer nuevas cosas. No importa que llueve, yo ya tengo el sol dentro, calentando mi alma y manteniendo la esperanza de que todo es posible.
Mañana, saldrá el sol, o no...me da igual sé cual es el camino, caeré  y me levantaré rápida y mas fuerte que antes... ésta es mi vida, debemos aceptarla y seguir caminando, como todos, hasta el final.

martes, 1 de noviembre de 2016

SEGUIRÉ AMANDO LA VIDA

Oda a la Vida de Pablo Neruda

La noche entera
con un hacha
me ha golpeado el dolor,
pero el sueño
pasó lavando como un agua oscura
piedras ensangrentadas.
Hoy de nuevo estoy vivo.
De nuevo
te levanto,
vida,
sobre mis hombros.
Oh vida, copa clara,
de pronto
te llenas
de agua sucia,
de vino muerto,
de agonía, de pérdidas,
de sobrecogedoras telarañas,
y muchos creen
que ese color de infierno
guardarás para siempre.
No es cierto.
Pasa una noche lenta,
pasa un solo minuto
y todo cambia.
Se llena
de transparencia
la copa de la vida.
El trabajo espacioso
nos espera.
De un solo golpe nacen las palomas.
Se establece la luz sobre la tierra.
Vida, los pobres
poetas
te creyeron amarga,
no salieron contigo
de la cama
con el viento del mundo.
Recibieron los golpes
sin buscarte,
se barrenaron
un agujero negro
y fueron sumergiéndose
en el luto
de un pozo solitario.
No es verdad, vida,
eres
bella
como la que yo amo
y entre los senos tienes
olor a menta.
Vida,
eres
una máquina plena,
felicidad, sonido
de tormenta, ternura
de aceite delicado.
Vida,
eres como una viña:
atesoras la luz y la repartes
transformada en racimo.
el que de ti reniega
que espere
un minuto, una noche,
un año corto o largo,
que salga
de su soledad mentirosa,
que indague y luche, junte
sus manos a otras manos,
que no adopte ni halague
a la desdicha,
que la rechace dándole
forma de muro,
como a la piedra los picapedreros,
que corte la desdicha
y se haga con ella
pantalones.
La vida nos espera
a todos
los que amamos
el salvaje
olor a mar y menta
que tiene entre los senos.



Hoy de nuevo estoy viva y de nuevo levanto la Vida sobre mis hombros, igual que levanto mi cuerpo, cojo mi mochila cargada de pesares, dolores, miedos, incertidumbre y hospitales y emprendo de nuevo la senda...sólo camino, no importa donde ni cuánto, lo que importa es el Camino.
Creí tocar el fondo del abismo y no poder levantarme, pero es inevitable la fuerza de Estar y Ser es más fuerte que la apatía, el miedo y la derrota del espíritu. No podía quedarme sentada llorando mi triste destino, sólo pensaba en hacer, en coger las riendas, en ideas para mejorar mi vida: piscina, andar paseos, quedar con amigos. Pensaba hasta en ilusiones futuras, un viaje a Madrid, con suerte el verano en Irlanda ... mientras pensaba que estaba enclaustrada en la absoluta oscuridad yo misma creaba la Luz.
Empezamos de nuevo, somos humanos y es lógico y natural hacer paradas para reflexionar o asumir lo que verdaderamente estamos viviendo, pues no podemos cerrar los ojos a la realidad. Ahora bien, asumir nuestra realidad, no es llorar por ella, es conocer y emprender el camino... nadie conoce el futuro y todo puede cambiar y en caso de que no cambie, para qué llorar por lo inevitable. 
Vida eres una maquina plena, felicidad, sonido de tormenta... sí, ella es mas fuerte que el abismo, resplandece pues es todo lo que hacemos, sentimos... vivimos. Creí caer en el abismo, pero la luz de la vida es imparable, ya ha sembrado su semilla en mi corazón y lentamente me ha llenado de sus ramas llenas de savia. Creí caer en el abismo, pero simplemente fue la parada del caminante agotado por lo vivido, del caminante que se sienta y piensa lo que lleva en su mochila y de la que no puede desprenderse... pero seguimos no hay vuelta atrás, sólo es el momento el paso a paso del día.
Seguiré amando la vida, al sol que sale cada mañana que me anuncia que
estoy y soy. Seguiré amando la vida, que me muestra su belleza diaria, que me alienta en sus formas y señales, en su lluvia, en sus flores, en sus rostros... seguiré amando a la vida, porque es lo único que llegaré a conocer.
Un día diferente, es mi cumpleaños pero lo he vivido sosegada y tranquilamente... pasó el dolor, o simplemente se situó en el lugar que debe de estar. Seguimos viviendo, sí mañana saldrá el sol que es Vida, y allí estaré para contemplar su luz... sosegadamente.