sábado, 30 de abril de 2016

TODO ES CANSINO

El día no ha sido bueno, no cesa el dolor, y el cansancio hace mella en mi mente. Aparecen pensamientos negativos, nubes negras que no dejan ver la luz. Me veo sin fuerza e incapacitada para moverme y no tengo ganas de seguir así. Empiezan a venirme a la mente cosas que tengo muy guardadas que no las dejo salir para no caer en la depresión. Voy asumiendo realidades, y es duro. Tengo envidia de la juventud, de la salud, envidia de correr, de nadar, de salir al campo, subir montañas, tengo envidia de lo que no hago. Me gustaría ser como aquellos que tras pasar una enfermedad grave se ponen un desafío. Quisiera ponerme uno, pero si ni siquiera puedo ni plantearme que podré hacer mañana qué desafíos pongo en mi vida?
Mañana será mi desafío levantarme y ser feliz, sentir el sol de cada mañana en mi vida. Ese es mi desafío, mañana como un día dichoso sin pensamientos negativos, con la fuerza mental necesaria para saber que todo es momentáneo. Sí, ese es mi desafío.
Un día más de dolor, a la espera que el sol de mañana alivie mi cuerpo y anime mi espíritu. Y hoy no puedo dejar de pensar en aquel ser que tanto me acompañó en mi anterior proceso y que se fue cuanto más la necesitaba, un ser maravilloso que no me dejo ni un segundo. No era humano pero tuvo más grandeza que muchos de ellos. Te quiero Nina y no soporto estar sin ti, y aunque hace un año que te fuiste sólo salen lagrimas de mi ojos por tu amado recuerdo.


viernes, 29 de abril de 2016

MI CÍRCULO

Desde el primer momento que empecé este blog, lo hice como un ejercicio terapéutico que me sirviera para tener una visión progresiva de mi lucha contra esta enfermedad y una técnica psicológica de refuerzo mental. Pero lo que a veces saco en conclusión que está lucha es un círculo cerrado del que no puedes salir. Esta enfermedad es una carcel de dolor, para sobrevivir debes aceptar y seguir adelante cada día. Mi problema es la cadena perpetua, y ni siquiera en ella caben días de permiso.
Tengo una visión negativa de la enfermedad en sí, es evidente que un Cancer en estadio IV con metastasis da pocas esperanzas para el futuro.Pero eso lo tengo asumido. Nadie sabe el tiempo que estaremos, nadie sabe lo que va a suceder en el segundo siguiente mientras escribo estas palabras. El futuro no está escrito, solo son deseos, aspiraciones, es un mundo en potencia, pero sólo eso. Hay un pasado vivido y un presente real. Y yo vivo mi vida al día mi realidad pura y dura. Y en verdad que es dura.
Mis relatos del blogs son repetitivos, 21 días de las mismas sensaciones y emociones. Pero esa es mi vida. ¿Por qué no puedo salir del círculo? Porque mi cuerpo me impide llevar una vida normal, porque tengo Cancer, y porque constantemente tengo dolor y estoy cansada. ¿Cómo puedo luchar con un dolor que aparece con sólo respirar? Y cuando termine de ésta crisis, ¿cuál será la siguiente?
Pero, voy a pensar que siempre me queda la esperanza. El dolor pasará, y disfrutaré de los momentos que pueda, viviré feliz porque vivo, y cuando venga otra vez, sabré que volveré a salir de ella. La felicidad está en las pequeñas cosas, la felicidad está en saber que cada día creces como persona, que vas dejando caer tus hojas muertas y renace poco a poco la esencia de lo que soy.  Seguiré llorando por mi dolor, pero me alegraré cada día de que soy una persona luchadora que cae y se levanta; me alegraré de que conoces a quienes son tus verdaderos amigos, me alegraré por el amor de mi familia, de cómo me cuidan y se preocupan de mi, me alegraré porque ellos saben que no me rindo por ellos y por mí. La vida sin dolor es un tesoro, pero mi vida aún con dolor es la expresión del milagro del ser humano de ir siempre más allá de lo posible. Quiero alcanzar lo imposible, qué simplemente es el milagro del día a día.
Un día más, con mucho dolor, pero sabiendo que cada día que pasa se acerca el día que este desaparecerá, y empezaré de nuevo a recuperarme, y aunque viva en un círculo cerrado, lo lleno del Sol de cada mañana, de las flores de la primavera, de las risas de los niños de la escuela que veo a través de mi ventana. Siempre hay un futuro aunque este en un círculo cerrado, sólo necesito una ventana que permita contemplar hasta el final lo maravilloso que ofrece la vida.

jueves, 28 de abril de 2016

DOLOR

A veces te preguntas ¿cuál es la finalidad de la existencia? No sé, he vagado por este mundo tomando decisiones equivocadas o correctas, ahí no hay respuestas porque no podemos predecir el ¿si hubiera hecho tal o cual cosa? Ni siquiera sé decir si he elegido mi vida tal como es, los sucesos han sucedido unos tras otros, y si bien en unos casos la decisión ha sido mía, en otros me ha llevado el destino o el azar.
Creo que he sido y soy buena persona, algo solitaria y con un carácter fuerte, que ha dado una idea de que siempre he sabido lo que he querido y que surgiera lo que surgiera podría con ello. Posiblemente sea verdad, aunque como todo ser humano tengo mis inseguridades y mostramos al mundo de nosotros mismos aquello que queremos mostrar. Cuando me diagnosticaron por primera vez el Cancer, tome rápidamente las riendas de que eso no podría conmigo, impedí que nadie llorará por lo ocurrido porque ni siquiera yo lloré por ello. Tenía la certeza que era una etapa de mi vida que una vez superada me fortalecería como persona. Lo que no sabía era cuán dolorosa iba a ser ese camino. No lloré por tener Cancer, llore por el dolor que suponía pasar para sobrevivir. ¿Cuántas veces pensé que si valía la pena sufrir tanto ? Con la certeza de que iba a superar esa enfermedad, seguí sufriendo en el alivio de la esperanza de que aquello desaparecería y que el mañana sería mejor.
Cuando salí de esta primera fase, me toco asumir que ya no era la misma persona físicamente, pero era una persona psicológicamente más fuerte, que la vida me había dado un duro golpe, pero que podría comerme el mundo. Pero aparecio la dualidad mente/cuerpo. Mi mente era fuerte, con ilusiones, expectativas...mi cuerpo era un lastre.
Muy lentamente fui recuperando el vigor, pero ya nada era igual. El golpe de que el Cancer se había extendido, sacó de mi esa fortaleza, y volví a recoger las riendas de mi enfermedad, incluso con más fuerza y empuje que la primera vez. Ha ayudado que aunque sea como todos los tratamientos dolorosos, no ha sido tan insufrible como el primero.
Y aquí estamos, luchando, pero a veces cuando entras en una espiral de dolor como estoy teniendo últimamente pienso si vale la pena sufrir tanto. Porque ahora no me vale que esto terminará alguna vez, al contrario posiblemente con el tiempo el dolor irá aumentando, por no plantear cosas que dejó en el fondo de mí subsconciente. Estoy cansada, quiero levantarme y no sentir nada como el vacío. Me avergüenzas decir porque la vida ha sido injusta conmigo porque sé que afuera hay mucho más dolor que el que tengo, y me siento egoísta y eso también me sienta mal. ¿Será está mi vida hasta el final? Deseo estar sana, sin dolor, hacer proyectos sin miedo... quiero vivir la vida plenamente. ¿Vale la pena seguir luchando? Solo él alivio está en la existencia total del día a día, pero a veces en días como estos y el día a día es solo dolor te preguntas ¿vale la pena vivir así?

martes, 26 de abril de 2016

OTRA VEZ

Mi vida es una interminable montaña rusa de diferentes estados físicos y mentales. Sin duda, estoy logrando asimilar mi situación a la realidad de mi vida, todo fundamentado en el principio de aceptación y de no luchar contra lo inevitable, y me refiero a mi condición de enferma. Cada día es una lucha para que esa condición interfiera lo menos posible en mi vida diaria, pero es tan, tan dificil. Hoy el cuerpo me vuelve a hacer una nueva jugada, y tengo laringitis. Podría parecer una tontería porque desde siempre al menos una vez al año la he tenido, pero las circunstancias es que se tiene la sensación de que cuando sales de una entras en otra. Como si los poderes del universo, se conjugarán para eliminar la esperanza, la fortaleza, el deseo de seguir adelante.
Me canso, y esto solo lo entiende quien pasa por esto, y me doy cuenta de que no he tenido ni un momento de paz física, o cuando lo tienes es un tesoro que quieres perpetuar, pero no tú cuerpo se interpone una y otra vez en ese maravilloso camino al que me estoy abriendo y esto me produce hastío, hartura, ...es todo tan cansino. La salud es un un maravilloso tesoro, que se aprecia cuando se carece de el.
Quizás llegue un momento en el que acepte este cuerpo inconstante , pero por lo menos sigo fortaleciendo mi mente. Estoy sanando mi espíritu, fortaleciendo la esencia de mi yo, descubriendo quién soy, y las posibilidades que se me abren. Mi actitud hacia la vida es distinta, y es lo que importa, pero no puedo desprenderme de mi cuerpo, y la constante incertidumbre a la que me somete. Un día más, mañana saldrá el sol, y no sé qué esperar de mi cuerpo, sé que lucharé contra el desánimo y el hastío. La enfermedad forma parte de mi, pero no soy yo, es mi mochila, a veces más pesada y otras más liguera. Seguiré caminando con ella, y quizás aunque soporte mucho peso, me parezca liviana como una hoja que arrastra el agua.

lunes, 25 de abril de 2016

ESENCIA

Hoy he leído dos pequeños textos que me han dado dos reflexiones muy diferentes, pero que en esencia son un compendio de todo lo que estoy experimentando en este momento.
Me voy a quedar con un párrafo que leí esta mañana mientras tomaba mi dosis diaria de sol, del libro de Irene Nemirosvsky "Suite Francesa":
"Felices o desgraciados, los acontecimientos extraordinarios no cambian el alma de un hombre, sino que la precisan, como un golpe de viento que se lleva las hojas muertas y deja al desnudo la forma de un árbol, sacando a la luz lo que había en la oscuridad y empujan al espíritu en la dirección en que seguirá creciendo".
Me gustó este párrafo porque mi reflexión me llevó a una pequeña dosis de vanidad, pero a la vez veía un nuevo punto de vista en este camino de redescubrimiento de mí y de la vida en general. Siempre he considerado este paso por la enfermedad como un cambio en mi modo de percibir de experimentar lo que me ocurría tanto en mi interior como una nueva manera de ver las cosas. Era como un cambio hacia otra persona. Pero este párrafo me ha hecho reflexionar que el cambio es hacia dentro, te deshaces de aquello prescindible y al final queda la esencia de lo que eres. Es esa esencia de ti misma la que ve la vida de otra manera. De ahí la vanidad, descubro que soy una buena persona, porque admiro la sencillez de los demás, porque ahora disfruto con la felicidad de otros, me alegran la risa, la cotidianidad, la empatía se me hace más clara. No quiere decir que antes no fuera así, sino que ahora todo quedaba más limpio, más espureo, ahora me doy cuenta de cuál es mi verdadero yo y es una idea bonita, porque en este mundo de dolor, de apatía, de cansancio que conlleva la enfermedad, ayuda un poco la falta de humildad y reconocer que mi yo que renace es un buen yo, un buen ser humano. Y esa idea es grande.
Si es verdad el hombre se mide en los acontecimientos extraordinarios, y más me hubiera valido haber sido igual que antes y no pasar por esto para desprenderme de las oscuridades, de las hojas muertas. Pero bien venido sea si con ello mejoro como persona, quizás ese sea la finalidad de la existencia humana, ser mejores. Quizás todo sea un espejismo, porque el mundo es más cruel y sigue habiendo acontecimientos extraordinarios cada día....la esperanza nunca se pierde.
Un día más, esperando el sol de la mañana, que me ayuden a seguir desprendiéndome de las hojas muertas de un árbol que quiere introducir sus raíces más profundamente en la tierra.

domingo, 24 de abril de 2016

NADA

Es curioso pensaba que hoy iba a ser un día fastidioso por los efectos de la quimio, y como suele suceder, el cuerpo te vuelve a sorprender y hoy no he sentido nada. Sí, nada de nada, ni dolor, ni cansancio, bueno una bajada de tensión a media mañana, pero después nada. He pintado constantemente como queriendo aprovechar esa sensación física a mi plano mental. Por tanto ha pasado el día sin pensar en nada más allá, de la lectura de la mañana y la tarde de dibujo. Ratos pequeños de felicidad, hechos de vacío. Aprecio el silencio de mi cuerpo y de mi mente, y hoy he recibido ese regalo. Es curioso que aprecie la cotidianidad aburrida como un momento feliz. Hoy no ha pasado nada, solo he disfrutado del día con las pequeñas cosas que llenan mi vida.
Un día más que ha pasado silenciosamente, callado, apenas me he dado cuenta de mi presencia, porque no me he sentido, solo he disfrutado con lo que hago, sin pensamientos inútiles y sombras divaga tes. Mañana saldrá el sol y lo esperare expectante porque cada día siempre es diferente aunque esté lleno de la nada.

sábado, 23 de abril de 2016

LIBROS

He leído muchos libros, de todos lo géneros clásicos, ciencia ficción, realismo, ensayo, tragedia griega...de todo menos poesía. Quizás por qué en un libro vivimos aventuras, viajamos e imaginamos vidas que no tenemos y deseamos, mientras que la poesía siempre nos muestra lo profundo de nuestra alma, siempre es una porción de sesión psicológica. Pero si alguna vez he vivido una experiencia más grande que los libros que he leído, sin duda alguna es mi lucha contra el Cancer.
Es una historia de batalla, de lucha contra la adversidad, del principio único de la supervivencia...es una historia de vida y de muerte. Si, mi historia es más grande que los libros que he leído, porque aunque a través de ellos haya empatizado con multitud de personajes que han vivido adversidades y sufrimientos, es la verdad más absoluta que la realidad supera a la ficción.
He de decir y quien me conoce lo sabe, que siempre he tenido un rasgo dramático y romántico, como aquellas dramáticas mujeres del diecinueve, que morían, cuando por fin habían alcanzado a su ser amado, inevitablemente de tuberculosis. Pero las novelas victorianas son eso y yo tampoco soy una dama de las camelias. La lucha contra esta enfermedad no está solo de hechos objetivos, de ánimos , de palabras de eres luchadora, soy fuerte...no, es una historia de miedo, porque aparecen constantemente los fantasmas de la incertidumbre, de preguntas de las que nos quieres respuestas, de sombras de inseguridades, es una historia de miedo.
Pero no voy a hacer un libro de miedo, mi historia es la de una heroina, que con valentía, por tesón, por una fuerza y un amor incontrolable por la vida, lucha contra las terribles sombras que le atacan constantemente. Es una heroina, que tiene en su cuerpo grabado para siempre las heridas de las batallas ganadas. Es una heroina, que cuando cae se levanta, que llora pero sobretodo ríe. Es un heroina que no está sola...si, soy una heroina de las de siempre, las de la vida real, que veo cada día. Los libros son hermosos, pero la vida es tan maravillosa que en sí misma es el gran libro de nuestra existencia y se escribe y reescribe constantemente. Seguiré escribiendo mi vida y leyendo mis libros.
Un día más, muy cansado, el cuerpo sufre pero sé que mañana saldrá el sol y aunque posiblemente será el peor día, no importa porque el sol calentará mi espíritu y seguirá saliendo llenándome de la esperanza que los días malos darán paso alos buenos.

viernes, 22 de abril de 2016

CANSADA

Hoy día de la Madre Tierra, me siento como Ella, agotada, herida, dañada, lentamente muriendo, y sólo viviendo del deslumbrante sol de la mañana. Su futuro es tan incierto como la vida que me espera, y al final será Ella la que me recueste en su seno , y entonces Tierra Bella seré parte de ti, pero contemplando el futuro que te espera, no dejare de sufrir porque yo ya seré Tú y Tú seguirás sufriendo.

El cansancio hace mella en el pensamiento, por eso dejo este poema en homenaje a nuestro más insigne escritor. Soy muchas cosas, y creo conocerme bien a mí misma, y si algo determina lo que soy es el amor a la lectura, y quizás este halo dramático que tildo de mala fortuna, como la del poeta que se menciona en la novela:

Busco en la muerte la vida,
salud en la enfermedad,
en la prisión libertad,
en lo cerrado salida
y en el traidor lealtad.
Pero mi suerte, de quien
jamás espero algún bien,
con el cielo ha estatuido
que, pues lo imposible pido,
lo posible aun no me den.
Capítulo XXXIII El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha
Miguel de Cervantes

 

jueves, 21 de abril de 2016

UNA MÁS

Hoy me he levantado muy tarde, quizás como alargando el día hasta que llegara el momento, o quizás atrayendo el momento al despertar. Con todo, se me hizo el tiempo corto y la hora de salida al hospital casi me sobrevino al terminar el almuerzo. Mi hermana me vino a r coger, llegamos un poco tarde, y como siempre que llego al hospital caen como pesadas lozas los recuerdos que me vienen al contemplar los edificios que conforman esta mole hospitalaria.
Nos sentamos en una sala de espera más abarrotada que otros días, con lo que presumí que posiblemente iría todo con retraso. El retraso solo fue de 20 minutos, pero en cambio me ha tocado para mí el mejor enfermero de todos ¡qué chico tan amable y considerado! Siempre con una sonrisa, una palabra de ánimo, su trato es tan delicado, tan sencillo, cálido y cercano, que antes de que me diera cuenta estaba contando 1..2..3 y pinchazo. Media hora de líquido. Me pongo a dibujar en mi estridente sillon naranja fosforito. Hay mucho ruidos, movimiento, las gente charla unos con otros, a lo lejos se oye hablando con un tono fuerte con alguien a través del móvil. La conversación es normal, habla con tu primo, compra esto o aquello...la vida normal. En mi área de sesion son personas mayores en su mayoría, dos se conocen del pueblo y hablan de sus nietos, en la esquina una mujer de mi edad duerme. Pitidos y más pitidos, hasta que por fin mi máquina de perfusion empieza a pitar terminamos el líquido en vena. Espera de media hora para el temido pinchazo en el muslo.
Guardo mi cuaderno de dibujo, espero que el enfermero ponga el gotero a una mujer que acaba de llegar, sufre al pincharse y me mira. Sabemos y nos comprendemos, no hacen falta palabras en este lugar la mirada es el espejo de nuestro sufrimiento. El amable enfermero me pincha, y como es tan cariñoso, mientras lo hace me cuenta sus anécdotas con otros enfermos y así cuando me doy cuenta ya he terminado . Recojo mis cosas y la mujer que tenía dolor venía a ponerse Zometa, sirve para las metastasis óseas. Mi hermana le comenta algo y ella y yo como quien encuentra un tesoro escondido nos ponemos hablar, tenemos las mismas circunstancias: un Cancer de mama que al cabo de dos años produce metastasis. En su caso además de huesos y pulmón, le había tocado el hígado ( una sombra negra pasó fugazmente por mi mente). Le anime con él Zometa, me había sentado muy bien y había "curado" mis metastasis óseas. Vi cierta alegría en sus ojos, nos agarramos a cualquier esperanza. Me despedí de todos, especialmente de mi enfermero preferido. Mi hermana y yo salimos afuera y allí nos esperaba mi niña querida, saludando sin parar. Todo se me olvido. Volvimos en coche, llegué a mi casa , me despedí de mi hermana y de la niña, y ya está. Una más a la espera de muchas.
Un día más, una quimio más , y la vida sigue . Mañana saldrá el sol y la vida seguirá, pero los que estamos en aquella salas, la vida sigue pero de diferente manera.

miércoles, 20 de abril de 2016

MAÑANA

Mañana empiezo de nuevo este círculo vicioso, del que sólo hay una manera de salir...por lo tanto seguiré en él hasta que mis fuerzas aguante.
Hoy he salido para entregar unos papeles en la Delegación de Hacienda. Es curioso que  con todos los años que llevo trabajando en la Administración, lo inútil e ignorante que me he encontrado como simple usuaria. Me encuentro muy débil, y me he ido encontrando cada vez peor, pero la cuestión es que debía obligatoriamente llevar esos papeles, y no tenía a nadie que pudiera llevarlos por mí. Eso me produce cierta inquietud en lo que pudiera acontecer en un futuro próximo, pero es mejor dejar esos pensamientos para cuando lleguen las circunstancias. Si, siempre aparecen ideas negativas, no aparecen de manera continua, surgen en momentos aislados mientras caminas y dejas de pensar en lo que tienes que hacer, cuando aparece un dolor inesperado en tu cuerpo, simplemente cuando dejas libre tu mente, ella sola busca su confortabilidad en la enfermedad, en el Cancer . Es una mochila de la que no puedes desprenderte y vivir con ella es asumir no sólo los aspectos físicos, sino también los aspectos mentales, y la capacidad de crear un mundo nefasto, negro y abominable. La positividad en la vida es lo único que puede contrarrestarla, pero nunca la elimina.
Hoy me siento muy cansada, sigo el tratamiento con antibióticos que el médico me recalcó que debía tomar la caja entera ¡y es tan grande!. Por esto tengo algo de miedo a mañana. Es diferente a las otra veces, va más allá de las mariposas del estomago, es la simple intranquilidad de que mi debilidad junto a los medicamentos de la quimio van a darme unos efectos más negativos que los usuales. Y al final, lo de siempre cuando no terminas de una empiezas con otra.
Hoy he venido pensando, cuando caminaba con tanta dificultad y debilidad, lo que ha cambiado mi cuerpo, la pérdida de lozanía, de fortaleza, la agilidad. Hoy estoy muy cansada, apenas he podido subir las escaleras, porque aunque tengo ascensor me obligó siempre a usarlas ( vivo en un primero, si es un segundo las sube Rita la Cantaora) esté en la situación que este. Es también un ejercicio mental porque obligó a mi cuerpo físico a ir más allá de lo que puede. Lo hago muy a menudo, en mi casa me riñen mucho por ello, pero mientras pueda seguiré. Pero estoy preocupada, con lo débil que estoy no quiero sentirme peor. Pero es lo que hay, tenemos que seguir adelante, es una lucha sin fin, hecha de mil batallas, algunas más fáciles y otras te hunden en el barro de la desesperacion. Pero seguiré de pie, de rodillas, da igual, seguiré luchando. No tengo ganas a que llegue mañana, pero ya está ahí. Afrontémoslo y sigamos adelante.
Un día más, cansada y débil, no he visto el sol, pero sé que está ahí, y aunque mañana este nuboso, llueva, truene, el sol estará y alumbrará mi día,y me dará las fuerzas necesarias para un día más y los muchos que me han de llegar. Mañana, querido sol seguiré esperándote.

martes, 19 de abril de 2016

EL TIEMPO PASA LENTAMENTE

Cuando llevas tantos días de baja, el tiempo se distorsiona y no sabes en qué día de la semana estas. Solo soy consciente con el tiempo en el momento, en la semana que me toca la quimioterapia. Esta es una de esas semanas. No mido el tiempo si es lunes o marte, o jueves, sino es mi cuerpo y sobretodo mi subsconciente quien empieza a actuar.
Aunque he focalizado mi actividad en mi enfermedad transitoria, en el fondo poco a poco la intranquilidad se va apoderando de la noche, o de momentos determinados y me digo ¡ya queda menos!. No mido cuánto tiempo queda, solo mido el incremento de ese hormigueo del estomago, esas vueltas y vueltas que das en la cama, que no racionalizas lo qué es, pero sabes en el fondo lo que ocurre. ¿Por qué no me acostumbro a eso? Si me digo a mí misma que soy consiente de mi realidad, que intentó normalizar mi vida adaptándolas a las incidencias médicas que ocurren en ella, porqué no puedo dejar de sentir las mariposas en el estomago.
En el fondo se lo que subyace, pongo en cuestión mi capacidad para soportar el tratamiento que en mi caso es indefinido. Miedo solo miedo.
El tiempo pasa lentamente, y se acerca el día que no quiero que sea, sigo sin querer pasar por lo mismo, por mucho que ya haya pasado por lo mismo. Los olores, los pitidos, las esperas y las caras de los enfermos. Quién ha vivido esto sabe de lo que hablo. No se acostumbra nadie a ese mundo de dolor mudo, y al ruido de las máquinas que nos salvan la vida. El tiempo pasa lentamente pero yo ya voy sintiendo cómo se acerca el día.
Un día más, ni feliz ni triste, cansada y debilitada por la medicación. Hoy no hay sol, solo lluvia, y quizás mañana tampoco aparecerá pero yo estaré esperándolo para que caliente mi ánimo y mi espíritu y me ayude en la espera. Un día más ¿qué puedo pedir a la vida?.

lunes, 18 de abril de 2016

NORMALIDAD

Estoy débil, pero poco a poco veo que me voy recuperando de la faringitis bacteriana. Ahora solo tengo que ir preparándome para la siguiente sesión de quimio. Y en medio tengo que preparar una multitud de papeles, porque aunque trabaje para la Administración, la Administración me está haciendo pasar unos momentos muy incómodos, por no decir otra cosa.
Me han dado una prórroga de seis meses de baja. Aunque pueda parecer una nimiedad, es muy importante para mí porque comportará en cierta manera una normalidad de la que carece mi vida. Pero claro, acaso el trabajo  me dará esa normalidad?
Yo creó que poco a poco voy adquiriendo mi propia normalidad. Una normalidad hecha de visitas médicas, de químios, de enfermedades, de bajones de ánimos...de lucha diaria. Supongo que la normalidad de un soldado en un campo de batalla, es salir, luchar e intentar sobrevivir. Y en eso consiste mi vida, me despierto, espero las acciones que ocurren en mi cuerpo, y en mi ánimo, lucho contra ello , me acuesto y espero que el día siguiente sea mejor. Pudiera parecer aburrido y anodino, pero es tan, tan cansado. Pero he decir que me alegro, que haya ido adquiriendo esa idea de que estoy acostumbrándome a este modo de vivir, porque esa es una gran batalla ganada. Es no vivir en la frustración de no tener un día maravilloso de experiencias únicas, de vivencias increíbles. Qué mayor vivencia que ocurre en mí  el milagro del avance médico, la vivencia de experimentar la fortaleza de mi mente, de mi espíritu y de mi cuerpo. Cada día es maravilloso aunque a veces no sea capaz a de verlo, sigo aquí, disfrutando de las pequeñas cosas que me ofrece la vida.. Si, tengo una vida normal pero puedo asegurar que lo que estoy experimentando es a la vez doloroso y maravilloso: el miedo diario a la muerte y la lucha diaria por la vida. Esa es mi normalidad, y naturalmente no se la deseo a nadie, pero la estoy viviendo y tengo que sacar todo lo positivo y maravilloso que pueda darme.
Un día más, muy débil y preocupada de mi capacidad para soportar la quimio del jueves, pero como me he puesto la deslumbrante armadura y la fuerza de mi espíritu, podré con ellas y las que vendrán indefinidamente. Mañana saldrá el sol entre los negros nubarrones y la lluvia, y ahí estaré débil pero de píe dispuesta a luchar hasta el final, porque me llamo Olivia y soy una luchadora!

domingo, 17 de abril de 2016

EL CUERPO

Hoy estoy mejor, no he tenido fiebre y aunque sienta agujas en la garganta es soportable para lo que he pasado. El cuerpo empieza a recuperarse, es un proceso reiterativo que  constantemente ocurre, enfermas y sanas, enfermas otra vez y sanas otras vez...así indefinidamente. He tenido tantas experiencias y las que me quedan, pero claro dicen que el dolor no se recuerda, quizás por eso que una se recupere una y otra vez indefinidamente. Pero no siempre ocurre fácilmente, el Cancer siempre hace las cosas complejas.
Los líquidos que nos meten en vena son veneno, arrasan lo malo pero también van dejando inservible lo bueno que te quede. Me acuerdo de uno de los primeros líquidos que me pusieron en vena, tengo sus señales para siempre. Era un líquido naranja, que debía mezclarse con suero, iba penetrando en tu cuerpo muy lentamente;  pero lo que llamaba la atención es que en el papel de tu tratamiento indicaba que era peligroso que se derramara sobre la piel porque podría producir heridas o algo parecido, no me acuerdo bien. Lo que si me acuerdo es que en la segunda sesión,  empecé a sentir dolor un dolor agudo que iba subiendo por las venas desde la mano donde tenía insertada la aguja. Por pudor y no parecer quejica calle, esperando que se aliviará, gracias a una enfermera que vio en mí un gesto de dolor, se acercó corriendo y entonces mire mi brazo, y me asombre de lo que me había provocado aquel líquido:  una mancha de un color rojizo muy fuerte iban formando las bifurcaciones de las venas de mi brazo derecho. Desde aquel momentos esas venas se convirtieron en inservibles, solo hay hundimiento cuando pasó un dedo sobre ellas. Los posteriores tratamiento terminaron de debilitarlas de ahí que ahora lleve un portal sobre mi pecho derecho que lleva directamente la quimio al corazón.
El cuerpo es un misterio, soporta lo insoportable, cuando una cree que ya no puedes más, el cuerpo te enseña que sí puede...aunque se te pase muchas veces por la mente si vale la pena sufrir tanto. Mi cuerpo, ya no es el de antes, ha pasado por mucho, quimio, radio, operaciones, miles y miles de pinchazos... y ahí sigue el soportando mi espíritu luchador. Ha sufrido mucho, pero por ahora se recupera a la medida de una vida sencilla, que me permita vivir con normalidad. Es un cuerpo que ha sufrido, y seguirá sufriendo, pero sigue conmigo y espero que aunque sé que va a seguir sufriendo
podamos soportar las adversidades, las caídas que seguirán sucediendo. Tengo un espíritu luchador,  y mi cuerpo es el sostén de mi alma, y al igual que el seguiré  luchando y él me mantendrá en pie. Cuando caiga se levantará, y aunque tenga cicatrices de tantas batallas, seguirá luchando. Mi cuerpo es la armadura de mi alma y lucharemos hasta ganar la batalla .
Un día más, y mañana seguiré en la cama y aunque no vea el sol, sé que su luz se reflejará en la brillante armadura de mi cuerpo y diré que ya estoy lista para la siguiente batalla, como una valiente Juana de Arco (eso sí sin morir en la hoguera).

sábado, 16 de abril de 2016

SIEMPRE LO MISMO

 Ahora que la fiebre ha bajado voy a aprovechar el momento de escribir unas palabras. Tengo simplemente una infección bacteriana en la garganta, que me produce fiebre que no me baja de 38 grados. Se podría pensar que eso es algo que ocurre a cualquier persona. Y es así. Lo diferente es que estas cosas ocurren más a menudo en un cuerpo inmunodepresivo.
Si, por eso la impasibilidad de hacer planes, de tener en cuenta las corrientes, de no acercarme a personas enfermas...eso es algo que voy  asumiendo y cumplo en la mayoría de los casos. Suelo desde que tuve Cancer la primera vez ser muy precavida cuando hay alguna situación de riesgo de tipo infeccioso, pero es imposible y ya he pasado por muchas enfermedades infecciosas que anteriormente nunca tuve. Eres una enferma crónica y  tu cuerpo es más débil . Es un hartazgo.
 Y se bien cuando ocurrió, simplemente cruzando el puente cuando venia de la feria sentí un aire frío. A los dos dias estaba en cama con un gran infección y que por lo que se ve me va a tener en esta situación varios días. Problema y que me crea cierta intranquilidad : el jueves tengo quimio, y para mí saltármela es muy peligroso, ya me lo dijo la doctora. No adelantemos acontecimientos. Esperemos a ver cómo evoluciono.
Es todo tan cansino, cuando no sales de una entras en otra. Cuando recuperas el animo, surge cualquier cosa que vuelve otra vez las cosas al principio. Nadie sabe lo dificultoso de esta lucha. Es tan cansino estar enferma, levantarte cada día y ver que tu cuerpo es un despojo, que no tiene vitalidad, fuerza... todo lo consigues con la fuerza mental, si dependiera de mí cuerpo estaría todo el día postrada.
Esta semana tendré que luchar con la intranquilidad que supone una nueva sesión, las mariposas en el estomago, como con esta infección de la que apenas veo alivio a pesar de la medicación. Y todo obligada por el médico a guardar cama. Por eso mañana no quiero ver salir el sol, solo deseo que desaparezca el dolor, porque es lo que más odio de toda esta maldita enfermedad que me ha tocado vivir. Quiero estar bien, y sana , y fuerte y feliz. Lo dejaremos para después, ahora solo debo curarme mañana seguiré luchando.


miércoles, 13 de abril de 2016

FERIA

Hace 18 años que no he pisado el Real de la Feria. No sé porqué, nunca me ha gustado mucho. Cuando he ido la he disfrutado, es difícil ir a la feria y no pasarlo bien cuando vas con amigos y alguna copita de más. Pero llegó un momento que me parecía más agradable hacer lo mismo en un ambiente más tranquilo, menos polvoriento e incómodo. Deje de ir, primero como hábito y al final, propio de mí, lo instaure como norma.
La cuestión es que ya no soy la misma. Me he puesto muchas normas en mi vida, he sido firme en mis principios, he controlado mis acciones...y de qué sirve todo eso? Para nada.
La vida es ahora más sencilla, me dejo llevar como hoja por la corriente del río, suavemente. Hago las cosas sin cuestionarlas ( sencillamente por qué lo que hago no implica valoraciones éticas o morales), es la liberación de mi yo. Ya he comentado la dificultad que conlleva el equilibrio mental en mi situación, pero lo beneficioso es que todo mi esfuerzo va encaminado en la acción de refuerzo mental, mientras que con el resto hago lo que quiero . Mi límite es mi cuerpo, pero nunca me he sentido tan libre.
Todo está en la mente. Es por ello que mis momentos más bajos físicamente conllevan mis momentos bajos mentalmente. La meditación es un mecanismo que refuerza ese control mental, el ir desprendiéndote de tu antiguo yo, del que queda reminiscencia, pero que lentamente va desapareciendo. He ido a la Feria para romper con lo que era. Es un ejercicio de autoafirmacion. La conclusión es que sigue sin gustarme, pero lo he vivido, relajada contemplándolo como un momento de encuentro tranquilo entre amigos. Cuando físicamente no he podido más pues ya está de vuelta. He ido a la Feria y no ha pasado nada, solo cansancio.
Un día más, he ido a la Feria, y aunque todo parece igual yo ya no soy la misma. Mañana volverá a salir el sol, y seguiré este difícil camino de superación pero también el extraordinario camino de la liberación. Un día más y soy feliz.

martes, 12 de abril de 2016

REINICIARSE

Si, reiniciarse, como cuando se bloquea el ordenador y no puedes avanzar, mueves el ratón , haces clic, pero nada.Reiniciamos y podemos seguir trabajando.
Ayer estaba bien, como un día cualquiera, vi a mi prima que hacía 8 años que no la veía, estaba atardeciendo, el día se acababa y podría decir un día más. Pero no, a veces cualquier movimiento cualquier cosa que pueda parecer intrascendente, te bloqueas....   y el bloqueo en mi situación es el hundimiento, el hartazgo, el ¿vale la pena? Es todo tan duro. Quisiera salir de esta pesadilla, de esta película de terror, y aquí estoy sin puerta de salida. O te adaptas o mueres, y en mi caso ni siquiera la adaptación me libra de la muerte.
Cuando digo una y otra vez que el equilibrio mental que se mantiene es débil, no es solo eso, es intentar mantener con fortaleza un débil equilibrio. Un contrasentido fortaleza para mantener la debilidad.
El hecho no importa, me importa a mí, no es gran cosa, y más en la situación en la que me encuentro, pero a veces creo que te caes y la vida, va y pasa por encima tuya pisoteándote constantemente. Quieres mantener la sonrisa constante, el yo puedo, el sol saldrá mañana...pero todo en algún momento es ilusorio son sombras creadas simplemente para no ver la realidad...La vida es una mierda.
Podría llorar, gritar, romper todo lo que esté por delante, pero de nada serviría, el Cancer estaría ahí y posiblemente el estrés y la desazón influirían negativamente en el mismo. Ni el simple derecho a la angustia. Hable de sueños ¿qué sueños voy a tener si ya se encargará el destino de truncarme todo lo que he conseguido?.
Pero he de reiniciar, volver a coger el rumbo del optimismo. Las cosas me seguirán saliendo mal, me surgirán injusticias, pero estoy viva , tengo un plato para comer, un techo que me guarda,  una familia y amigos que me quieren y me apoyan... solo me falta salud. Pero la vida no es justa para muchos, muchos no tiene para comer, ni techo donde cobijarse, muchos están solos ... y enfermos somos tantos. Debo reiniciar, pensar que estoy viva, que mañana es un mundo de posibilidades, que los sueños sueños son, que disfrutó de la música , del dibujo, de los libros, de las charlas, del silencio...es la vida sencilla, es una vida feliz.
Es un día más, duro, diferente , pero un día más. Mañana saldrá el sol, entre negros nubarrones en el cielo y en mi alma, pero su luz y calor poco a poco irán haciendo hueco y calmaran mi angustia. Si, mañana saldrá el sol, lo sé porque la vida que se me ha dado sin elección ha sido dura, pero si no puedo cambiarla pues la miraré directamente y le diré: yo puedo.

lunes, 11 de abril de 2016

SILENCIO

A veces cuando el corazón tiembla y el alma nerviosa deja salir lentamente las agitadas ansiedades y los miedos más oscuros, es mejor descansar el cuerpo y silenciar el espíritu .

domingo, 10 de abril de 2016

LUCHADORAS

Me ha llegado una página de la Asociación Española contra el Cancer, respecto a que diéramos nuestra opinión sobre cómo las mujeres que sobreviven al Cancer de mama han experimentado la lucha contra esta enfermedad. Lees testimonios tan cercanos, todas hemos experimentado lo mismo, todas se siente supervivientes... Yo no y eso cambia todo. Muchas están preocupadas por las secuelas,  e incluso algunos testimonios inciden que las administraciones deben ya priorizar ya otras actuaciones, porque  la población ya va considerando el Cancer de mama como algo superado. Y aunque todas tienen miedo a la recidiva, en el fondo tenemos esa esperanza de que el Cancer de mama se cura, y viendo el gran número de mujeres que salen de esto, pues es verdad.
Después estamos el resto, somos muy pocas, que vivimos calladas frente al testimonio de las que sobreviven, porque lo hemos sido y escuchar por boca de otra el miedo que subyace en cada una de ellas , pues no. Cuando hablas con alguien que acaba de ser diagnosticada por Cancer de mama, tienes que callar, animar, decirle que se puede, que hay muchas mujeres que sobreviven que retoman su vida, con más o menos secuelas, pero siguen adelante. Y tú callas, y no sabes con quién poder hablar de esta fase tan dificil, contar una experiencia diferente, más dura y cruel, y como somos humanos esa sensación de porqué  no fui yo una de aquellas? Quizás sea algo de envidia. Pero claro ¿cómo no voy a envidiar la salud, la ausencia de enfermedad? Antes hablaba con tantas mujeres de el proceso duro de la enfermedad, de lo fuerte que habíamos sido, del miedo que nos embargaba, te sentías acompañada, sabias que quién te escuchaba te entendía como nadie. Ahora callas porque no puedes desanimar, callas porque no puedes decirle que aunque pasen los años, el Cancer puede volver, y que cuando vuelve tu vida cambia todavía más de cómo lo hizo la primera vez. Estamos en otra liga. No somos supervivientes, somos luchadoras para siempre.
Un día más, mañana saldrá el sol entre las negras nubes cargadas de lluvia, y Sevilla iniciará su semana de alegría de cante, de bailes, su efímera ciudad de luz... Y yo seguiré luchando

sábado, 9 de abril de 2016

NOSTALGIA

Estoy cansada, pero es un cansancio de los buenos. De pasar un día con los amigos de los de antes que la vida te enseña que son de los de siempre. Han sido buenos momentos recordando aquellos tiempos de la Uníversidad, hablando de qué  sería de aquel, cómo  le iría a aquella... puro cotilleo del bueno, sin maldad. Al final la reflexión es la misma, tomamos nuestras propias decisiones que marcan nuestros rumbos, podemos pensar y planificar menos o más que será de nuestro futuro, pero al final lo que es incontrolable es lo que determina toda tu existencia. La enfermedad es una de esas cosas que marcan, que aunque hayas disfrutado de tu vida, que hayas luchado por conseguir lo que querías, que haya definido tu manera de vivir, ella llega y lo trastoca todo. Inevitablemente te condiciona tu futuro, pero también redefine tu pasado situando lo que hicisteis o dejastes de hacer en un nuevo contexto. Qué ocurre, que lo que importa es lo básico y lo esencial, tener salud, estar bien físicamente, disfrutar de las cosas sencillas la familia, los amigos. Todo lo demás se apaga. Lo que has hecho hecho está, y lo que importa es el ahora. Luchar hasta el final, mantener el animo y la fortaleza para superar las dificultades que vengan.
Un día más, maravilloso, alegre y soleado. Un día más con amigos, un día más con el orgullo de tener  a mi lado a un ser maravilloso que ahora mismo ésta en la final de un concurso de música  y que pase lo que pase toca como los ángeles. Si en la vida esas son las cosas importantes y mañana saldrá el sol y veré su carita y me contará su experiencia y yo seré feliz otro día más.

viernes, 8 de abril de 2016

SUEÑOS

Está siendo muy liberador, escribir cada día este blog. Lo hice como un ejercicio de introspección y a la vez mostrar una experiencia de vida que quizás pudiera ayudar a alguien; aparte de la humana necesidad de dejar cierta inmortalidad de mi vida, como dije en la presentación.
Pero ayer,  una de esas semillas de las que escribí, me hizo un análisis del texto del que no era nada consciente y que me ha hecho reflexionar que en estos pensamientos de mi vida diaria, de lucha, de superación, de ánimos y desánimos, de subidas y bajadas...de poner en palabras la multitud de sentimientos  que nublan mi cabeza, no había lugar para los Sueños. Ella nombró las palabras futuro y esperanza, y se podría explicar su ausencia, especialmente de la primera, por la necesidad vital de estar siempre en el presente. Creo que siempre guardo la esperanza porque creo que seguiré aquí mañana, y utilizó las palabras finales como la expresión del triunfo diario que realizó frente a él miedo atávico a la muerte que me persigue constantemente. Mi esperanza es la victoria.
Lo que verdaderamente me di cuenta, que en esa lucha había descartado por completo los sueños, y el único sueño de mi existencia consistía en el mañana. Y yo me pregunto ¿debo seguir soñando?. Y lo que me ha sorprendido es que no lo se. Focalizas tanto la vida en esta enfermedad y en lo que conlleva física y mentalmente, que no dejas espacio para soñar. 
¿Tengo sueños aparte de los ligados a la superación del Cancer? Ahora no, los he borrado de mi vida, como si fueran algo nocivo, que enturbiara mi delicado equilibrio mental.
No tengo sueños, pero si deseos de cumplir, como las listas que se hacen "antes de...". Viajar a los Páramos de York y contemplar los paisajes que he visualizado en mis amados libros de las hermanas Bronte, ver una aurora boreal,  el musical de Los Miserables en Londres, escuchar música celta en un pub de Dublín, ver el Pacífico, viajar a Australia y Nueva Zelanda, una Navidad con nieve, comprarme un violin... son pequeñas cosas que almacenamos en nuestra mente, y que déjamos ahí. Algunos se cumplen  y otros,  como deseos, llenan nuestra alma como expectativa futura. Sueños y Esperanza.
Ahora todo ha cambiado, porque estoy atada a un tratamiento, mi vida está comprendida en períodos de 21, y lo que ocurre entre dichos períodos es físicamente  imprevisible. Porque cada vez que me pongo el tratamiento no sé cómo voy a reaccionar . Y también es lógico pensar que un tratamiento indefinido de este tipo cada vez actúe más negativamente en mi cuerpo, la acumulación del mismo acarreé mas efectos nocivos. ¿Porqué sino cada poco tiempo tengo que hacerme ecocardiograma?....pues por eso no tengo sueños, porque sé cuál es el futuro aunque todavía pulule por esta tierra durante muchos años. Si, por eso no tengo sueños y no pienso en el futuro. Soy feliz  con mi mañana.
Un día más y sigo siendo feliz. Sé que mañana saldrá el sol en mi vida, y espero y deseo que la música que sale de la criatura que más quiero en este mundo inunde mi alma y me permita contemplar la belleza de la  persona que es y será. Si hay un deseo, un sueño, un futuro en mi vida solo pido ese.

jueves, 7 de abril de 2016

REENCUENTROS

Hoy ha sido un día de reencuentros, y cada uno me ha supuesto una dosis de felicidad y de nostalgia. Esta mañana, en ese momento de tranquilidad y sosiego, tomando el sol en mi terraza, por casualidad encontré a una persona con la que pase muy buenos y felices momentos. Me he puesto en contacto con ella, quizás para recordar que aunque soy y vivo el presente, soy hija de mi pasado. 
Es curioso cómo cuando pasas por estos momentos tan duros, tiendes como a hacer un examen de conciencia de lo que has sido, no hago un juicio a mi pasado, porque ya no tiene sentido pero si igual que vivo cada día con una nueva perspectiva, debo analizar lo vivido desde esa misma visión. De tal manera que te das cuenta de quiénes   han sido tus amigos, quiénes  verdaderamente han dejado huella en tu vida, y, quizás lo peor, te das cuenta  que algunas personas que creías muy cercanas, simplemente te han dado la espalda. Porque si, aunque sea impensable esto ocurre muy a menudo, y muchos enfermos son dejados de lado. No sé porqué ocurre, pero es frecuente. Lo he vivido, pero no juzgo y lo mejor, lo he superado y suponen una leve pincelada en mi memoria.
Pero la parte positiva es que aprendes a saber quién te quiere y aprecia. En este periplo he vuelto a reencontrarme con mucha gente de mi pasado, he vuelto a contactar con gente que conocí hace ya mucho tiempo, cuando era muuuy joven, y vivía la vida intentando siempre capturar esa felicidad que creía que debía de ser de manera completa y de una sola vez para siempre. Es en las duras batallas cuando conoces a tus verdaderos amigos.
Mi vida ahora la conforman un reguero de personas, de antes y de ahora, son como semillas en un camino, parecen aisladas pero en su conjunto me confortan, me alientan, y aunque no estén presentes en cada momento, doy gracias por haber conocido a cada una de esas personas porque aportan un grano de paz en mi vida porque aunque sea fuerte y sea capaz por mí misma de caer y de volverme a levantar, necesito a las personas porque estar enferma es duro pero la soledad la haría insoportable. Si, me siento feliz porque estoy rodeada de maravillosas personas, que me llaman, que mandan un wasap, un email, una llamada, una comida, un paseo, un café... son el aliento constante de que sigo aquí y de que quizás yo también he sido una semilla en su camino. Yo no creo en una vida más allá  de lo que existe ahora, pero sí creo que permanecemos en la memoria de los que se quedan,  es la pequeña inmortalidad temporal de nuestra existencia. Con esto está todo dicho.
Un día más, feliz del reencuentro con mi pasado y mi presente, feliz porque ahí afuera hay gente que me conforta y alienta. Hoy ha sido un gran día. Mañana volverá a salir el sol y no estaré sola contemplando su luz.

miércoles, 6 de abril de 2016

FELICIDAD

Hoy he pasado por la inspección médica, y ahora estoy a la espera de la decisión que tomen. Nada de eso me corresponde a mí, y llegado el momento pues tendré que aceptar lo que venga. Pero eso no toca ahora, hoy he pasado el trámite y ya está. ¡Pasapalabra!.
En eso consiste mi vida. Es tal el descubrimiento de una misma. Quizás suene pretencioso, pero cada día crezco más y más como persona. Ahí incluyó los momentos malos, porque son el pistoletazo necesario para comprender lo valioso de la vida y lo feliz que estoy por saborearla en su esencia. Esto podría parecer palabrería de la barata, psicología de mercachifles, pero quien me conozca, con lo controladora, racional, perfeccionista...en fin como he sido, y la crítica tan feroz a todo aquello que se escapara a lo estrictamente lógico y racional, sacaría la conclusión de o que he cambiado mucho o que el Cancer me está afectando al cerebro.
Pero, mi Cancer está estabilizado, y mi esfuerzo está encaminado estrictamente al plano mental porque del físico ya se preocupan los médicos. Veo como poco a poco mi mente va cambiando, como voy experimentando con esa lucha interior de sentimientos contrapuestos y, lo mejor de todo, cada día que pasa revierto mi negatividad en positividad. Eso me hace feliz, y por tanto estoy más fuerte enfrentándome a los negros nubarrones. No se van, están constantemente ahí, pero ahí también está mi capacidad de superar y ver el sol cada mañana, en cada momento.
La cuestión es bien sencilla, hay que revertir el concepto que tenemos de felicidad, pues teniendo en cuenta que básicamente es un proceso químico del cerebro y, por tanto, una cuestión inalterable, lo fundamental es hacer de ese funcionamiento biológico un valor que se adapte a  la cotidianidad de la vida. Ser feliz es tanto cumplir una metas propuestas, como simplemente estar sentada leyendo un libro o viendo a la gente caminar tras las ventanas. Ser feliz, es llorar, pensar que la vida es injusta, que se tiene miedo, y ser capaz de salir de esos pensamientos y convertirlos en una nueva luz , una nueva esperanza. Y, no es por nada, pero lo estoy consiguiendo y eso me hace muy feliz!!! Esto es como ser miope durante muchos años y un día te pones gafas y la realidad se te hace distinta. Mi Cancer me ha puesto unas gafas nuevas que dan a la Vida una intensidad que antes no tenía.
Esto es trabajoso, cansado, extenuante, pero no importa seguiré trabajando cada día, cada momento, cada segundo....soy feliz!!! Esta maldita enfermedad me ha enseñado la belleza de la vida  ¿a que al final voy a tenerle que darle las gracias?
UN DÍA MÁS. El sol ha salido como cada mañana, y volverá a salir y ahí estaré yo esperándole, buscándolo allá arriba, este el cielo azul, o lleno de negras nubes. El Cancer es mi enfermedad, pero la felicidad es mi vida.

martes, 5 de abril de 2016

DECISIÓN

Los efectos de la quimio en mi cuerpo, han dado paso a efectos en mi mente. No se porqué, sigilosamente, sin apenas darme cuenta , han ido apareciendo pensamientos negativos. Todo el esfuerzo mental que realiza una cada segundo del día, para que esta enfermedad quede en el plano estrictamente físico, se va, y se debe volver a empezar. Pero claro también cada segundo del día vuelvo a empezar a hacer el esfuerzo mental de que yo soy por encima de mi enfermedad. No ayuda que cada semana, alguien muera de esta enfermedad, y preguntándome si seré la siguiente. Estoy cansada de pensar en positivo, pero también estoy cansada de que esta enfermedad controle mi existencia. Puedo vencer ésta enfermedad, o mejor dicho puedo convivir con esta enfermedad sin que ella sea el centro de mi vida. Esta decisión es muy clara no puedo dejarme vencer. Seguirán las noticias diciéndome que la gente sigue muriéndose de Cancer, pero también son muchos los que mueren ahogados cruzando el mar en busca de esperanza, mueren cada día miles de personas en accidentes de tráfico, otras enfermedades son iguales de dañinas y letales a esta... el mundo sigue muriendo, y yo sigo viva.
La segunda decisión viene mañana con la inspección médica. La posibilidad o no de volver a trabajar. Para mí trabajar es importante, normalizaría mi vida y enmascararía la idea de que en cierta manera estoy curada. Pero esa no es la cuestión. Debo aceptar mis límites, no estoy, ahora mismo, capacitada para trabajar, pero me da miedo que eso suponga la imposibilidad de volver. No estoy curada, no lo estaré, puedo lograr la estabilización de la enfermedad, pero ¿puedo normalizar mi vida como era antes? No. Ya no soy ni seré igual, y si quiero volver a trabajar no soy yo la que debo adaptarme al trabajo, sino al contrario, porque mi enfermedad,mi salud física y psíquica es mi prioridad. El trabajo exige un nivel que conociéndome sé que no puedo alcanzar, eso me llevará a la frustración, que me llevaran al stress, y al final tarde o temprano todo puede volver a empezar o peor aún a empeorar. Mañana seré objetiva conmigo misma, y aceptaré que ya no puedo seguir con mi vida como si nada hubiera pasado. Y además por mucho que de vueltas a la cabeza, seguramente ellos decidirán por mi.
Un día extraño, con miedos interiores, con planteamientos que sólo crean ansiedad. Pero es un día más y es lo que importa. Mañana saldrá el sol, y yo seguiré esforzándome en vivir en positivo, que la vida ofrece en la cotidianidad de cada día ser feliz. Si, mañana saldrá el sol y seguiré luchando; y cuando me canse me sentaré descansare y me volveré a levantar para seguir luchando. Esa es mi Vida!

lunes, 4 de abril de 2016

DÍA LLUVIOSO

 Hoy no ha parado de llover. No ha salido el sol, y yo aún con mis dolores y achaques, he seguido mi rutina habitual. Excepto tomar una tapita  mañanera en mi terraza tomando el sol calentando mis huesos metastasicos y salir a dar un paseo. En definitiva no he salido de casa y he estado leyendo y dibujando.
La lluvia y las bajadas de temperaturas me han afectado mucho a mis dolores de huesos, pero aunque he andado como una viejecita de 80 años, toda dobladita, por lo menos he comprobado que me he sentido bien, sin la falta de energía como experimenté ayer. Eso es positivo, porque haciendo el cálculo de mis efectos, por ahora cuento un día fatal, y creo que si hoy hubiera tomado el sol, estaría menos dolorida. Eso supone que los efectos son duros un día y desde ahí empiezan a mejorar. ¿Lograre superar los efectos del trastuzumab y el pertuzumab en tres días? Uff, no lo sé pero bueno todo se irá viendo poco a poco.
Aunque haga estas previsiones y cálculos de los efectos, no sirve para nada porque aunque los medicamentos sean los mismos, los efectos actúan independientemente de ellos. Yo creo que el Cancer es por eso tan complicado, cada enfermo siente y padece de una manera diferente ante el mismo tratamiento, aunque en el fondo todos sintamos lo mismo ante la enfermedad. La paradoja del Cancer.
Hoy ha sido un día lluvioso y gris, pero a pesar de todo me he levantado con mi mente esperanzada luminosa como el sol escondido tras las negras nubes. Ha sido un día más, y la lluvia dará paso a un sol radiante que estará más allá de las tristes nubes cargadas de lluvia. Porque el sol siempre está, y yo cada día me levantare  buscando su luz y calor .

domingo, 3 de abril de 2016

TROPIEZO

Bueno, ayer empece con demasiado optimismo, pero de esa palabra he hecho mi leit motiv en mi lucha contra el Cancer. Hoy la realidad me da de bruces. Esto es el Cancer. Todos los que pasamos por lo mismo lo sufrimos. Despues de dos dias han aparecido los efectos. Lo note nada más abrir los ojos. No tenía ganas de levantarme, sentía apatía y punzadas por todo el cuerpo. En cuanto me levante, fui incapaz de hacer la cama, iba perdiendo la energía a medida que iba haciendo las mínimas cosas cotidianas. El dolor en el cuerpo iba aumentando, el dolor es igual que se tiene cuando se padece gripe, dolor articulaciones, huesos largos, dolor muscular, punzadas....menos mal que no tengo fiebre.
El día no ha acompañado, ha estado nuboso, y frío. He intentando no tomar ningún tipo de medicación como escribí ayer, pero me ha sido imposible. Una debe mostrarse fuerte pero no estupida. Estoy mejor aunque apenas puedo caminar. Es la falta de energía la característica más fuerte de esta enfermedad, incluso cuando ya no se tiene tratamiento, y muchas mujeres incluso pasado muchos años sienten de vez en en cuando esa falta de energía.
Esta situación lo único que hacer es plantear dudas sobre mi reincorporación al trabajo, pero iré estudiando cuantos días duran estos efectos y a medida que siga el tratamiento sin el zometa, ver si puedo mejorar en disminuir esos efectos con un poco de ejercicio y rehabilitación.
En fin, un día más, porque con esto tengo que vivir y forma parte de mi vida. Siempre sale el sol, y cada momento es diferente al siguiente. Estoy cansada pero soy feliz porque mañana seguiré viendo el sol aunque sea tras las nubes.

sábado, 2 de abril de 2016

DOLOR

Estoy contenta, hoy me he levantado sin apenas dolor. Te despiertas y empiezas a percibir tu cuerpo, lo estudias, y esperas cualquier reacción dolorosa al movimiento. Cuando te levantas y sientes una cierta molestia al caminar que poco a poco va desapareciendo, piensas, esto es un momento de felicidad!.
El dolor es una constante en mi vida desde que se me diagnosticó Cancer de mama. Esta enfermedad te cambia como persona, pero también cambia mi cuerpo. La energía disminuye y como sigues teniendo medicación al menos durante 5 años, ves que ya no eres como antes. Después poco a poco empiezas a mejora, muy lentamente. Yo no tuve la suerte de una recuperación más completa porque el Cancer se extendió a otras zonas de mi cuerpo y la medicación se hizo más fuerte y por tanto añade más efectos.
Soporto el tratamiento, los pinchazos, las múltiples pruebas algunas altamente dolorosas que tuve que pasar, pero el dolor constante de mi cuerpo no lo soporto. Me cambia el humor, me desanimo, podría soportar esta terrible enfermedad con entereza pero no soporto el dolor. Y lo malo es que es tan continuo, cuando no te duele las articulaciones, te duelen los huesos, sino aparece cistitis, dolor de cabeza, ciatica, dolor de barriga... siempre duele algo. Como siempre digo cuando termino de uno empiezo con otro. Me gustaría recordar un día sin que me quejara ni una sola vez, pero no lo recuerdo. Y eso que solo me quejo cuando el dolor es fuerte porque con tanto tiempo aprendes a "controlarlo". Por eso cuando hablo de dolor hablo de un dolor fuerte que extenúa tu cuerpo.
No tengo miedo a morir, eso ya lo he aceptado como parte de mi enfermedad ( eso no quiere decir que ocurra pronto, ya me ocuparé de ello debo pagar mi hipoteca y de aquí no me mueve nadie), pero tengo un terrible miedo al dolor. Y bien sabemos cuál es el final de ésta enfermedad.
He logrado quitarme muchos calmantes, si tomaba al principio, tranquilizantes, tramadol (un derivado de la morfina), paracetamol, ibuprofeno, cremas... ahora no tomo nada, solo la quimioterapia.  Cuando me duele algo situó el dolor en su contexto y lo comparo con otros momentos, disminuyo la influencia que el dolor tiene en mi vida. Es difícil pero se aprende, cuando algo te duele no lo puedes evitar pero si hacer que el dolor no pueda conmigo, fortaleza mental en eso consiste.
Hoy estoy feliz, esperaba que aparecieran mas efectos tras mi última quimio, pero me veo bien. Ya me veo volviendo al trabajo, pero bueno no corramos, esperaremos a mañana, porque esta vida solo se mide día a día.
Un día más, he tomado el sol, he calentado mis huesos, y soy feliz porque la esperanza es lo último que se pierde, y mañana saldrá el sol y seguiré esperanzada en seguir contemplado el hermoso cielo azul donde reina la fulgurante estrella que da vida a todos los seres del planeta.



viernes, 1 de abril de 2016

ABRIL

Este mes que comienza hoy es especial. Las dos veces que he iniciado mi aventura en la lucha contra el Cancer ha coincidido en este mes tan señalado  para esta ciudad. Sevilla es bella en abril, y el maravilloso olor a azahar que inundan cada rincón de la misma la hace más hermosa.
Hoy es el día después, pero me he levantado muy bien. He decidido que voy a tomar las riendas de mi dolor. Y no me refiero a medicinas naturales y tratamientos homeopáticos, me refiero a saber administrar el dolor en mi mente, y medicarme estrictamente lo necesario. Para ello debo estar en condiciones físicas medianamente aceptables, y si bien hoy me lo he tomado completamente relajado,  intentaré no pasar ni un día sin darme el paseo correspondiente. 
El día de después ha pasado y aunque bullen en mi cabezas muchas ideas, hoy dejare cerrado el baúl de mis pensamientos. Hoy ha sido un día más, con un sol radiante que mañana volverá a salir más radiante aún.